Schwarzenegger presentó su nueva película con cinco meses de retraso

Las bombas y explosiones han regresado a la gran pantalla. Después de la precipitada campaña de reajuste a la que se vio sometida la industria cinematográfica tras los atentados del pasado 11 de septiembre, en la que el terrorismo, la violencia, los estallidos y las deflagraciones se suprimieron de la oferta. El ataque a las Torres Gemelas y al Pentágono obligó a cambiar rápidamente la oferta televisiva prevista esa misma semana, retocar numerosas películas -entre ellas Hombres de negro 2 o Spiderman- y retrasar el estreno de muchas otras.

Ni siquiera el rey de las cintas de acción, Arnold Schwarzenegger, pudo librarse de todos estos cambios. El estreno de su nueva película, Daños colaterales (Collateral Damage), previsto para el 5 de octubre de 2001, fue retrasado sin nueva fecha de llegada a las pantallas. El filme narra la historia de un bombero cuya mujer e hijo mueren cuando unos terroristas colombianos hacen estallar una bomba en un edificio estadounidense, un tema demasiado real para haberla reproducido pocos días después de la tragedia.

Pasados varios meses, los responsables de la película dieron luz verde para su estreno. El acto, que tuvo lugar en el Westwood de Los Ángeles reunió a conocidos rostros de la pantalla como Salma Hayek, Thora Birch, el cómico Tim Allen o David Schwimmer, uno de los protagonistas de la serie Friends. El protagonista de Daños colaterales, que asistió junto a su mujer, Maria Shriver, se mostró encantado y feliz.

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