Nicole Kidman comienza el 2002 consagrada como una gran estrella de la pantalla

Dice que ha sido uno de los peores años de su vida. Y ciertamente, el 2001 no tuvo para ella un buen comienzo en el plano personal: su separación de Tom Cruise, tras diez años de matrimonio y la lucha que durante meses mantuvo en los tribunales la que fuera una de las parejas con más glamour de Hollywood, ha llenado las páginas de los rotativos. Sin embargo, en el plano profesional, Nicole Kidman se ha perfilado como la nueva gran estrella de Hollywood. Bella, elegante y distinguida, esta pelirroja de 34 años, nacida en Hawai y nacionalizada australiana ha bailado con perfecta sincronía entre los focos y las luces de un escenario de cabaret en Moulin Rouge y las más siniestras sombras en una mansión victoriana en Los otros.

Ahora, cuando su trabajo como actriz ha sido reconocido por crítica y público, está a las puertas de ver su esfuerzo recompensado. Candidata Nicole Kidman, candidata por partida doble a los Globos de Oro, que se entregarán el próximo 20 de enero en Los Ángeles y candidata también a alzarse con el Goya por su trabajo en la tercera obra de Alejandro Amenábar, su nombre resuena desde hace meses por los rincones de Hollywood como la actriz que recogerá el Oscar de manos de Russell Crowe (consiguió la estatuilla el año pasado). Hasta que llegue ese momento, el próximo 24 de marzo, la carrera de Nic, como la llamaba su ex marido, sigue adelante e imparable a pesar de todos los problemas personales por los que ha atravesado.

Tras Los otros ha rodado Birthday Girl, The hours, la historia de varias mujeres influidas por la obra de Virginia Wolf, a las órdenes de Stephen Daldry -el autor de Billy Elliot-, y Dogville, dirigida por Lars Von Trier. Y es que, ya lo dijo la pelirroja actriz, trabajar con Amenábar le ha abierto los ojos y a partir de ahora piensa regalar sus mejores interpretaciones a películas que, aunque con menor presupuesto, le digan algo -de hecho no figura entre las actrices con más cachet porque no duda en rebajar su salario si cree que el proyecto merece la pena, así hizo por ejemplo con Los otros-.

Ahora la actriz aprovecha estas fechas para descansar y disfrutar de un tiempo que casi debe robar a su apretada agenda con sus hijos, Isabella Jane, que cumplió 9 años el pasado 22 de diciembre y Connor Anthony, que el 17 de enero hará los 7, en Australia. La actriz, que llegó a Sydney hace unos días junto a su hermana Antonia, su cuñado y los dos hijos de éstos, se aloja en la mansión Kalúa. Nicole ha elegido el elitista balneario de Palm Beach, al norte de la ciudad, para estar con sus pequeños, jugar con ellos en la playa y practicar deportes como la natación y el tenis.

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