Matthew Perry:“La fama me dio todo lo que quería. Era como un niño en una confitería”

El actor regresó a uno de los centros de desintoxicación en los que ha estado ingresado por su adicción a varios medicamentos para ofrecer su ayuda a otros pacientes

El dinero no compra la felicidad y, a veces, puede traer más problemas que alegrías. Eso es lo que le ha ocurrido al popular Chandler de la serie Friends. En unas recientes declaraciones, Matthew Perry, quien en los últimos cuatro años ha sido ingresado varias ocasiones en algunas clínicas de desintoxicación, por abuso de determinados medicamentos, ha reconocido públicamente que la riqueza -cobra 140 millones de pesetas por capítulo- le convirtió en "un chico de fiestas de Hollywood deteriorado".

El actor, de 32 años, que fue Matthew Perry fue dado de alta en junio de una clínica en la que permaneció tres meses, hizo pública su adicción a los analgésicos en 1997, momento en el que decidió seguir los consejos de sus médicos. A pesar de que la rehabilitación no está siendo un camino fácil, Matthew Perry no se da por vencido y habló claro de su situación en una visita al centro Promises de Malibu, California, en la que ofreció su ayuda a otras personas con su mismo problema: "La fama me dio todo lo que quería, podía comprar cualquier cosa. Era como un niño en una confitería".

"Uno comienza a pensar que el dinero es todo, pero no es así". Los aplausos de los presentes sonaron cuando el actor afirmó: "Casas de ensueño, coches de ensueño y millones en el banco, ¡pero si no eres feliz!. La adicción no era la respuesta a mis problemas". Lo que más pesaba al actor era estar trabajando todo el día para llegar a su hogar y encontrarse con una casa vacía; en ese momento se preguntaba: "¿Cuál es el sentido de todo esto?"

Más sobre

Regístrate para comentar