Brad Pitt y Jennifer Aniston en el estreno de la nueva película del actor

El protagonista de ‘Seven’ acaba de superar una profunda crisis, por la que estuvo a punto de abandonar su carrera cinematográfica

Brad Pitt, uno de los actores más admirados del momento, confesó recientemente que ha tenido que buscar ayuda profesional después de "derrumbarse". Lejos de su status de estrella, él veía como las presiones a las que estaba sometido se hacían cada vez más pesadas: "Cinco de cada siete días, mi vida consiste en jugar al ratón y al gato con los periodistas. Eso no me deja mucho tiempo para vivir como un ser humano".

Jennifer Aniston, su mejor apoyo
Superados los peores momentos, en los que Brad Pitt pensó incluso en abandonar Hollywood, el protagonista de El club de la lucha, que cobra aproximadamente 20 millones de dólares por película (más de 3 mil millones de pesetas), vuelve a sonreír. Y, a su lado, apoyándole siempre, la mujer que ha aportado estabilidad a su vida, Jennifer Aniston. El actor y la popular Rachel de la serie Friends, que contrajeron matrimonio el 29 de julio de 2000, se han convertido en una de las parejas más admiradas del celuloide y despierta pasiones allí a donde va. Jóvenes, famosos y enamorados, son la perfecta imagen de la felicidad. No hace mucho, el actor decía de su esposa: "Mi mujer es fantástica y muy inteligente. Casarme con ella es lo mejor que me ha pasado".

Una pareja admirada y querida
Una nueva ocasión ha brindado la oportunidad de volver a ver junta a la glamourosa pareja. Si el pasado verano fue el estreno de Rock Star, la nueva incursión en la gran pantalla de Jennifer Aniston - dentros de pocos meses Friends cerrará el telón tras seis años en antena y ella centra su atención el cine-, ahora ha sido la esperada película Spy Game, el nuevo trabajo del protagonista de Seven, el que ha permitido que los seguidores de la pareja volviesen a verla. El estreno de la película, una trepidante historia de espías cuyo rodaje tuvo lugar en varias localizaciones, entre ellas Budapest, tuvo lugar al más puro estilo de Hollywood en el Mann National Thatre de Los Ángeles.

Historia de espías
La llegada de Brad Pitt, vestido de manera informal con pantalones vaqueros y una modernas gafas de sol marcando estilo, y Jennifer Aniston, fiel a uno de sus colores preferidos, el negro, provocó el entusiasmo de los cientos de personas que se habían agolpado a los alrededores del lugar. En Spy game, Brad Pitt comparte cartel con uno de los grandes veteranos del celuloide, Robert Redford. Esta es la segunda vez que el protagonista de Siete años en el Tíbet y la estrella de películas El gran Gatsby colaboran en la gran pantalla, aunque es la primera ocasión en la que actúan juntos -hace unos años Redford dirigió a Pitt en El río de la vida-.

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