Steven Spielberg detenido por su propio sistema de seguridad

El director de cine, Steven Spielberg ha sido la última gran estrella que ha tenido problemas con las, al parecer, extremas medidas de seguridad que rigen Estados Unidos después de los terribles ataques terroristas.

Siguiendo el ejemplo de la mayoría de celebridades en Hollywood, el creador de éxitos de taquilla tales como Tiburón, ET y AI -Inteligencia Artificial- también ha querido reforzar los sistemas de vigilancia de sus estudios de grabación DreamsWorks, aunque con peor fortuna que algunos de sus colegas, pues se ha convertido en víctima de su extremo control.

Cuando Spielberg se dirigía, como cada día, a su despacho para trabajar, un guardia de seguridad le impidió el paso hasta que no le mostrara su tarjeta de identificación. El famoso productor explicó pacientemente al guardia que carecía de tal carné aunque él era el dueño de la compañía: "No tengo tarjeta de identificación. Soy Steven Spielberg, el propietario de esta empresa". Las explicaciones de Spielberg no persuadieron al agente que, aunque admitió reconocerle, alegó que no podía permitirle pasar sin identificación.

Steven Spielberg resolvió el asunto mostrando al guardia de seguridad su carné de conducir. Después de que el agente piediera mil disculpas al famoso director, Spielberg ordenó hacer su tarjeta de identificación personal de los estudios DreamsWorks.

Dylan y Woods, también afectados
El director de cine no ha sido la única víctima. El jugador de golf Tiger Woods sufrió recientemente un percance similar al de Steven Spielberg. A Woods le fue prohibida la entrada a un torneo de golf, que se disputaba en Florida, después de que perdiera su tarjeta de identificación. El equipo de seguridad le permitió la entrada sólo cuando otro jugador de golf le identificó.

Por si fuera poco, el incidente de Tiger sucedió una semana después de que al cantante Bob Dylan le fuera impedido el paso en su concierto en Oregon por no llevar el pase de backstage, necesario éste para adentrarse en las instalaciones que se encuentran tras el escenario.

Bob Dylan, que recibió el mismo trato que cualquier otra persona anónima, dijo: "No quiero excepciones, absolutamente ninguna", según declaró su manager Chris Borovansky. Aunque inicialmente Dylan se molestó por el malentendido, pasado el agradeció a todo el equipo de seguridad sus esfuerzos.

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