Woody Allen en Barcelona: 'Afortunadamente Bush no se ha portado como un cowboy'

by hola.com Woody Allen, el cineasta neoyorquino por excelencia, no quiere que el trágico atentado que golpeó el día 11 su querido Manhattan le gane la batalla. Por eso, sobreponiéndose al pánico confeso que tiene a volar, el director ha aterrizado en Barcelona, acompañado por su mujer Soon Yi y las dos hijas de la pareja, para promocionar su nuevo trabajo, La maldición del escorpión de Jade que, como suele hacer todos los años con cada película, presentó en Charlize Theron en la Mostra de Venecia con Chalize Theron y Helen Hunt como embajadoras.

Regreso al Nueva York de los años 40
Woody Allen se aventuró a pronosticar que "el mayor error que podía cometer cualquier ciudadano estadounidense, cualquier ciudadano de Nueva York, sería esconderse bajo la cama. Lo peor que podríamos hacer ahora sería rendirnos ante el terrorismo. Otras ciudades han vivido terremotos o grandes desastres naturales y han vuelto a vivir. Hay que animar a la gente a que vuelva al cine".

Su nueva cinta, que el protagoniza, está ambientada en el Nueva York de los años 40 -recreando unos escenarios que ya vimos en Balas sobre Brodway- y trata la historia de C.W. Briggs, un investigador de una agencia de seguros que se ve envuelto en una serie de robos después de acudir con su jefa a un espectáculo hipnótico. El reparto lo completan Helen Hunt, Charlize Theron, Dan Aykroyd y John Schuck.

El cineasta sigue sometiendo a la cámara a un ritmo frenético que da como resultado una película por año. En Barcelona anunció que ya ha rodado su siguiente largometraje, Hollywood ending que se podrá ver el próximo año, y el que vuelve a ser el protagonista. Da vida a un director que durante un rodaje en Manhattan tiene que superar un gran contratiempo. "Es una película muy divertida, aseguró Allen.

El atentado de las Torres Gemelas
Sin embargo, durante la ruda de prensa, Woody Allen estaba más interesado en hablar sobre el ataque terrorista que sobre su propio filme. Y se lanzó a hablar sobre su presidente, Geoge Bush: "Nunca le he votado. Siempre he sido muy crítico con él. Pero, hasta ahora, ha tomado las medidas adecuadas, ha escogido respuestas adecuadas. Afortunadamente Bush no se ha portado como un cowboy o un justiciero. Está haciendo las cosas despacio y con cuidado. Al Gore o Bill Clinton, de haber estado en su lugar, no hubiesen actuado de manera diferente".

Aunque dejó a un lado su particular y chispeante humor al hablar de las Torres Gemelas, el director no descartó el humor para combatir la tragedia: "El humor es una respuesta natural del ser humano ante situaciones más terroríficas. Se han hecho chistes de los campos de exterminio, de los guetos..., y se harán de los atentados. Pero no se puede trivializar con lo que ha ocurrido y para no cargar de más dolor a los familiares de las víctimas". "Si está hecho con el corazón, seguirá siendo auténtico. Entre los artistas genuinos, las cosas no cambiarán. Se harán cosas igual de buenas si no mejores. En cambio, en Hollywood, como sólo se preocupan de los dólares, no se hablará de terrorismo".

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