Paco Rabal recibe un emocionado homenaje en el Festival de San Sebastián

‘Te quiero, canalla’, dijo su nieto Liberto, encargado de recoger en su nombre el premio Donostia

Paco Rabal recibió ayer, a título póstumo, el Premio Donostia del Festival de Cine de San Sebastián en un emotivo homenaje en el que, a través de las palabras de numerosos compañeros de profesión, se recordó su prolífica trayectoria cinematográfica a la vez que se resaltaron sus valores humanos. Fue uno de sus nietos, el también actor Liberto Rabal, el encargado de recoger el galardón de manos del director Carlos Saura, quien consiguiera del actor de Águilas una de sus mejores interpretaciones en Goya en Burdeos -precisamente en Burdeos falleció Paco Rabal el 29 de agosto, cuando regresaba de Montreal-, que se atrevió a entonar con acento aragonés una canción flamenca que, como dijo, les gustaba mucho a los dos.

Ana Belén: "Era el novio de la vida"
Pese a su triste en inesperada desaparición Paco Rabal, que tantas veces acudió al Festival de San Sebastián, también este año ha estado presente a través de la evocación de sus muchas películas y de las huellas que fue dejando en sus compañeros. El Kursaal, convertido en un gran escenario cinematográfico en una gala conducida por José Coronado y Edurne Ormazábal, vibró de emoción y aplausos. A lo largo de la hora que duró la ceremonia se pasó de la risa al llanto y de la carcajada a la más profunda emoción. Seis actrices, compañeras de reparto de Rabal en varias de sus películas, se encargaron de contar las anécdotas más tiernas; desde Julia Martínez, pasando por Carmen Sevilla, que recordó los "pellizcos" que le daba el galán diciéndole: "Ahí va mi virgencita, ahí va mi virgencita". Ana Belén contó su viaje desde Madrid a San Sebastián, junto a Concha Velasco y al actor, para presentar Tormento. La artista le definió como "el novio de la vida".

"Te quiero, canalla
Terele Pávez, inolvidable Régula en Los Santos inocentes, muy emocionada, le habló de tú a tú y le dio las gracias por el maravilloso rodaje de la película. Emma Suárez agradeció el haber podido trabajar con el actor. Con María Barranco volvieron las sonrisas al auditorio, la actriz contó una divertida anécdota, relatando que en una ocasión paseando por el retiro con su mujer, Asunción Balaguer, y con una gorra azul, Rabal fue confundido con Rafael Alberti.

Su nieto, Liberto Rabal, leyó dos textos. Uno propio en que se dirigió a su abuelo con la expresión "Te quiero, canalla" y añadió "Desde aquí, desde un escenario, como a ti te hubiera gustado; y otro, escrito por el propio Francisco Rabal para la noche en la que debía recibir el Premio Donostia.

Más sobre: