Charlize Theron presenta en Barcelona su última película, 'Noviembre dulce'

La actriz sudafricana comparte protagonismo con Keanu Reeves

Vestida con un sugerente traje rojo de Christine Pagliatti que dejaba un hombro al descubierto, el cabello rubio recogido al estilo reina de Hollywood y una dulce sonrisa en los labios, Charlize Theron presentó ayer en el lujoso hotel Arts de Barcelona, donde permaneció 40 horas camino de Roma, su nueva película, Noviembre dulce, en la que comparte cartel con Keanu Reeves.
Charlize Theron, princesa de día y reina de de una noche en la que la actriz, de 27 años, asisitió al estreno del filme con un provocativo Charlize Theron, vestido con transparencias y gran escote a la espalda.

Charlize Theron aprovechó su encuentro con los medios de comunicación para asegurar algo difícilmente de creer para la mayoría de los mortales: que no es perfecta. La actriz declaró: "Quiero ser conocida por mi trabajo, no por mi apariencia, señaló".

De ahí que prefiera hacer papeles en los que no tenga que salir muy guapa, como es el caso de este filme, en el que interpreta a una joven decidida a disfrutar, al máximo, del poco tiempo que le queda de vida. En esta tesitura conoce a Nelson Moss (Keanu Reeves), un apuesto ejecutivo adicto al trabajo que nunca se ha divertido con nada.

El encuentro provoca una bonita relación curiosa al principio y romántica a los postres: "Una historia de amor muy sentimental, una forma de narración nada convencional y un elevador mensaje de esperanza" fueron los tres argumentos que le hicieron decidirse por el papel, que ha supuesto su segundo encuentro con Keanu Reeves tres años después de rodar Pactar con el diablo.

Con mucha ironía rechazó la idea de ser una adicta al trabajo: "Esto no se les suele preguntar a los contables de banco, pero sí a los actores. El del cine es un mundo muy competitivo y, muchas veces, trabajar no es sólo una suerte sino también una bendición. Soy una actriz muy afortunada". Y es que, Charlize es la nueva Venus rubia del cine norteamericano.

Nació en Sudáfrica y su carrera en el cine ha tenido una ascensión meteórica. Debutó en 1997 en Dos días en el valle. Al año siguiente participó en el filme que supuso su rampa de lanzamiento hacia el estrellato, Celebrity de Woody Allen y el año pasado lucía su escultural anatomía por el Shrine Auditorium durante la 72 entrega de los Oscar gracias a Las normas de la casa de la sidra.
Noviembre dulce, que se estrena hoy, La leyenda de Bagger Vance con Matt Damon y Hombres de honor en la que se convierte en esposa de un siempre magistral Robert de Niro.

La actriz no quiso adelantar nada sobre el nuevo trabajo del director de Acordes y Desacuerdos, sólo que estará ambientada en los años cuarenta y que se llamará La maldición del Escorpión de Jade: "Woody Allen sólo te entrega las páginas de tus diálogos y nadie sabe nada acerca de la historia al completo o el trabajo de los demás. Yo me he limitado a interpretar a una chica de la alta sociedad neoyorquina, una chica glamourosa con un temperamento parecido al de Lauren Bacall".

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