Kevin Costner invita a Fidel Castro a ver su última película, ‘Trece días’, en La Habana

El largometraje tiene como argumento la Crisis de los Misiles, de la que el mandatario cubano es el único protagonista real con vida

Kevin Costner viajó el pasado lunes a La Habana en su jet privado para promocionar su última película Trece días y reunirse con Fidel Castro, como antes hiciera con el presidente de Los Estados Unidos, George W. Bush y su antecesor en el cargo, Bill Clinton.

El actor norteamericano, que se presentó en Cuba por sorpresa, no sólo logró su propósito, sino que, además, fue recibido con todos los honores en el Palacio de la Revolución. Allí vio el largometraje sentado junto al mandatario cubano, único protagonista vivo y real de la Crisis de los misiles, asunto sobre el que trata la producción.

‘La conversación fue muy elocuente y animada'
La presentación por todo lo alto, a la que asistió la plana mayor del Gobierno de la Isla, fue seguida de una cena. La tertulia se prolongó hasta las dos de la madrugada. 'Fue fantástico' dijo, a la mañana siguiente Kevin Costner cuando salía de su hotel, el famoso Nacional, residencia, en tiempos pasados, de las estrellas de Hollywood que visitaban Cuba.

El portavoz del actor, Stephen Rivers, fue algo más locuaz: 'La conversación fue muy interesante y animada. El presidente Fidel Castro respondió muy favorablemente a la película, aunque hizo algunas observaciones críticas sobre hechos históricos que aparecen en la película'.

Como medida preventiva, la delegación de la película que viajó junto a Kevin a Cuba, quiso dejar claro antes de la proyección del filme que la cinta 'representaba una perspectiva de la crisis'.

El protagonista de Bailando con lobos estuvo acompañado en todo momento por su novia, la joven de 26 años Christine Baumgartner. En las calles de La Habana, se montó una verdadera revolución cuando la pareja dedicó toda la mañana a pasear por las calles de la capital cubana.

El actor, que ya presentó Trece días en Madrid, tiene previsto viajar a Moscú, para conseguir que el presidente ruso Vladimir Putin vea la película junto a él.

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