Raquel Welch clausura el Festival de Cine de las Palmas de Gran Canaria

La actriz Raquel Welch, también bautizada como el cuerpo, paseó por las Palmas de Gran Canaria unas medidas envidiables a su edad.

Hoy Raquel ya tiene 61 años y, no es que sea guapa, es una mujer espectacular que mantiene intacto el halo de estrella atemporal que siempre dejará sin respiración al que pase a su lado.

La que se convirtiera en uno de los sex-symbols más admirados de la década de los sesenta gracias a películas como Hace un millón de años clausuró el sábado en la capital gran canaria el II Festival Internacional de Cine.

Está es la primera vez que la actriz regresa a las Islas Canarias desde el rodaje, hace casi cuarenta años, del mencionado filme. Raquel recordó el frío que tuvo que soportar durante aquella semana. "Estábamos junto a Teide, muy cerca de la nieve, y los cámaras se congelaban, mientras yo tenía que posar con una especie de biquini prehistórico". La actriz afirmó irónicamente que el secreto de su belleza podría residir en la hibernación a la que fue sometida en aquel rodaje.

‘Las sex-symbol del cine de hoy son muy pornográficas’
Welch, que dejó para el recuerdo la huella de las palmas de sus manos en el paseo de las estrellas junto a las de otros mitos del cine como Sofía Loren o Faye Dunaway, dijo que "actualmente ser una sex-symbol es muy difícil, existen muchas exigencias. Sin embargo creo que, si quisiera ser la fantasía sexual de la gente, yo elegiría ser una supermodelo como Cindy Crawford o Claudia Schiffer, que son bellísimas" aseguró. La actriz fue dura con los actuales mitos eróticos de la gran pantalla: "Los sex-symbol del cine de hoy son muy pornográficas".

Pese a que en los últimos años sus apariciones en el cine no han sido muchas. El cuerpo está a punto de estrenar dos nuevas películas y está preparando el rodaje de otra, The Wedding.

Raquel Welch está satisfecha de su carrera en el mundo del celuloide. "Siempre se pueden mejorar las cosas, pero en el futuro. El pasado no hay quién lo modifique. En un momento determinado de mi vida me perjudicó seriamente un contencioso que tuve con MGM. El tema se alargó durante seis años, un largo tiempo en el que pude haber hecho otras muchas cosas. Además, me ocurrió a los cuarenta años, una edad peligrosa para una actriz. De modo que me perjudicó doblemente".

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