Julia Roberts y Russell Crowe grandes triunfadores en la noche de los Oscar

Steven Soderbergh se ha alzado con la estatuilla como mejor director por ‘Traffic’ y ‘Gladiator’ ha sido elegida mejor película

Sin prisa pero sin pausa. En tres horas y media, la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Hollywood ha entregado sus galardones, los preciados Oscar, en una gala marcada por el ritmo; 23 categorías y tres honoríficos. Como era de esperar, no ha habido grandes sorpresas, aunque sí grandes decepciones, como la de la jovencísima hija de Goldie Hawn, Kate Hudson, favorita en la candidatura a mejor actriz de reparto que ha visto como el Oscar se le escapaba literalmente de las manos e iba a parar a Marcia Gay Harden, a quien las encuestas daban el último puesto como favorita. La actriz, de 41 años, que debutó con los hermanos Cohen en Muerte entre las flores ha dirigido su agradecimiento a Ed Harris también nominado, que comparte cartel en Pollock, película que además ha significado el debut del actor detrás de la cámara: "Gracias Ed Harris por invitarme a compartir tu pasión".

La misma candidatura, en versión masculina ha sido para el gran favorito, Benicio del Toro, por su papel de policía mexicano en Traffic. El actor puertorriqueño estaba destinado a ser abogado, puesto que pertenece a una familia con gran tradición en el mundo de las leyes, pero su empeño y buen hacer le han convertido en uno de los intérpretes todoterreno tan valorados, actualmente en la industria cinematográfica.

Julia Roberts, la reina de Hollywood
A la tercera va la vencida. Lejana quedaban ya las nominaciones de Julia Roberts por Magnolias de Acero y Pretty Woman; todos los pronósticos apuntaban a la actriz de 33 años como la nueva reina de Hollywood y esta noche ha sido, por fin, coronada como tal. Nadie ha desprendido tanto glamour,encanto y naturalidad como ella en los últimos meses. Julia ha pisado la alfombra roja avalada por un sin fin de premios y, aunque con cierto margen a lo imprevisto, sabedora de su éxito. Aún así, elegante y bellísima con un traje negro y blanco de Valentino, no ha podido evitar los nervios y la emoción en un discurso algo largo que casi le cuesta una recriminación: "Dejen de poner el letrero del tiempo, me están poniendo nerviosa". Los productores de la gala habían prometido una televisión a aquel que cumpliese el tiempo estipulado para los discursos, Julia Roberts afirmó que ella ya tenía televisión y que la dejasen hablar: "Ha sido casi un pecado hacer esta película porque ha sido muy divertido y he tenido la oportunidad de trabajar con Albert Finney que se ha convertido en un gran amigo. Steven Soderbergh ha despertado en mí el deseo de ser una actriz como jamás hubiese creído poder ser".

No pudo ser
Hacia las seis y diez de la mañana llegaba también la decepción para Javier Bardem. El actor español, que recibió el sábado el Independent Spirit Award, no ha podido alzarse, sin embargo, con el Oscar como mejor actor. El día anterior Javier declaraba: "No cuento con el milagro de ganar", pero, hasta segundos antes, no perdió la esperanza. Uno de los dos favoritos, el australiano Russell Crowe, ha conseguido convencer a los miembros de la Academia luciendo sandalias y falda en Gladiator y se ha impuesto al otro nombre que se barajaba, el de Tom Hanks a quien se le ha escapado su tercer Oscar, el que le habría convertido en el primer actor en conseguir más estatuillas en la misma categoría.

Russell Crowe llegó al Shrine Auditorium escoltado por agentes del FBI -hay que recordar que está amenazado de secuestro- y se ha mantenido con su característica seriedad durante toda la ceremonia hasta que su nombre ha sonado como el de mejor actor del año 2000; casi sin creerlo, y resarcido de la ignorancia a la que le sometió la Academia el año pasado cuando fue nominado por El dilema ha perdido durante unos segundos la compostura a la que nos tiene acostumbrados y ha dedicado el premio a su abuelo, a sus padres y al equipo de la película.

Mejor director, mejor película
Como todos los años los premios de más peso específico se hicieron de rogar. Pasadas las seis y media de la mañana, hora española, un impecable Tom Cruise vestido de Armani ha dado a conocer el nombre del mejor director que ha recaído en Steven Soderbergh por Traffic, aunque también estaba nominado por Erin Brockovich. En este apartado Ang Lee parecía ser el candidato favorito por Tigre y Dragon una historia de amor enmarcada en la China milenaria con gran despliegue de exhibición de artes marciales. Por su parte el título de mejor película del año ha recaído en el filme de Rydley Scott,Gladiator con el que ha vuelto a poner de moda el género del peplum olvidado desde hacía treinta años.

Otros ganadores
Los galardones por mejor guión original y mejor guión adaptado han recaído en Cameron Crowe, por Casi famosos y Stephen Gaghan por Traffic -película galardonada con cuatro Oscar-, respectivamente.

En la categoría de mejor película de habla no inglesa el Oscar ha sido para Tigre y dragón del director taiwanés Ang Lee. Como ya es habitual en la Academia, la película ha recibido el galardón en esta categoría y no en la de mejor película, sección en la que también competía. Esto mismo ocurrió hace años con La vida es bella y Z, que competían en las dos categorías, pero que finalmente obtuvieron el Oscar a la mejor película de habla no inglesa.
La película mexicana Amores perros que competía en esta sección no ha conseguido el preciado galardón aunque partía como una de los favoritas.

Música de Oscar
En el apartado musical el Oscar a la mejor canción original ha recaído para Things Have Changes canción que Bob Dylan interpretaba en Jóvenes prodigiosos y en cuanto a la mejor banda sonora la estatuilla ha sido para Tan Dun por Tigre y Dragón, otra de las películas ganadoras de la noche con cuatro Oscar.

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