La verdadera Erin Brockovich se ha arruinado

El famoso personaje, interpretado por Julia Roberts y por el que puede ganar el Oscar a la mejor actriz, se ha gastado más de ciento ochenta millones de pesetas en menos de cuatro años.

La verdadera Erin Brockovich se ha gastado en menos de cuatro años los más de ciento ochenta millones de pesetas que ganó por el famoso caso contra una empresa eléctrica. La causa de Brockovich se convirtió en el argumento principal de la película que lleva su nombre y que es candidata a cinco premios Oscar.

El famoso personaje interpretado por la actriz Julia Roberts, ha declarado que después de someter al mayor de sus tres hijos a un carísimo programa de desintoxicación de drogas, y gastarse más de cien millones de pesetas en una nueva mansión, sólo le quedan trece millones de pesetas en su cuenta bancaria.

"Mi situación financiera es una auténtica ruina, estoy sin blanca y aterrorizada porque no sé muy bien qué va a pasar conmigo y con mis hijos", ha declarado Brockovich, de cuarenta años de edad.

Esta mujer divorciada, interpretada por Julia Roberts en el éxito taquillero Erin Brockovich, ha declarado a una revista de Los Ángeles que no sabe con qué dinero va a pagar los impuestos que debe. Ni tampoco a los abogados que ha contratado para el juicio que ha iniciado contra la empresa de obras que le construyó su nueva mansión en Agoura, California.


Una mansión 'decente' para vivir
Sus problemas comenzaron poco después de que se comprara la casa hace dos años, en diciembre del año 1999. Cuando se trasladó a vivir a su nueva residencia, con sus tres hijos, escubrió que la mansión estaba infestada por un hongo que se estaba comiendo toda la madera y que era tóxico para las personas. A consecuencia de esto, y según sus médicos, ella se puso muy enferma y tuvo que dejar de trabajar: "Sufrí tuberculosis, una gripe muy fuerte, agotamiento crónico y los doctores me dijeron que era muy probable que tuviera un cáncer en un ovario. Aunque gracias a Dios al final fue una falsa alarma". Erin Brockovich decidió denunciar a la empresa que le construyó la casa. El problema es que ahora el dinero no le llega para continuar con el juicio. "Yo lo único que quería era vivir en una casa decente con mis hijos. Pero, de repente, me encuentro que la mansión de mis sueños está por dentro carcomida por los hongos, y que encima afectan a mi salud y a la de mis hijos".

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