Hollywood vive una frenética actividad previa a la celebración de la 73ª edición de los Oscar

Entregas de premios, fiestas, reuniones y presentaciones de películas, acaparan a los protagonistas de la gran pantalla.

El pistoletazo de salida a las grandes celebraciones fue la Showest Convention Luncheon, nombre con el que se conoce a la tradicional reunión organizada por la Warner Bros para sus actores y directores, que tuvo lugar en Las Vegas el pasado día 8 de marzo. Sylvester Stallone, John Travolta, Denzel Washington, Clint Eastwood, Arnold Schwarzenneger, Matt Damon y los dos galanes de moda del momento, Brad Pitt y George Clooney, entre otros, lucieron la mejor de sus sonrisas.

Por otro lado, parece ser que los estudios cinematográficos cuyas películas están nominadas a los Oscar este año, quieren cambiar el sistema de las fiestas que se organizan para tal acto. Aunque tradicionalmente son después de la entrega de los premios, han llegado a la conclusión de que es mejor celebrar el acontecimiento la víspera. Las razones, varias y variadas.

Después de la ceremonia los invitados llegan demasiado tarde; eso, siempre que no decidan pasarse antes por el evento con más glamour de la noche, la famosa macro fiesta de Vanity Fair, porque en tal caso, a veces, ni aparecen. Los vencedores se pasan la noche intentando evitar a la prensa, que no les deja respirar ni un minuto y los que se quedan sin galardón suelen dejar en el auditorio, no sólo sus esperanzas de ser premiados, sino también el buen humor que despilfarraban horas antes.

Hollywood está que arde y el hecho lo demuestran las decenas de reuniones sociales que tendrán lugar los días 23 y 24 de marzo; por ejemplo, el próximo viernes la MGM dará un cóctel en honor a Dino de Laurentiis, quien recibirá el premio Thalberg por el conjunto de su carrera. La productora Miramax celebrará su fiesta en el Wilshire Hotel; Usa Films ha organizado algo más íntimo, una cena para el reparto de la película Traffic en un restaurante de Beverly Hills, mientras la Dreamworks ha preferido un cóctel en uno de locales más conocidos de este lujoso barrio residencial, Spago.

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