Anthony Hopkins: "No me gusta la carne: soy vegetariano"

"Hannibal Lecter descubre la parte oscura que hay dentro de nosotros. El mal vive en nuestro inetrior y él lo saca fuera"

by hola.com Con una voz suave y una mirada tranquila y sosegada, que nada tiene que ver con la que nos transmiten sus ojos, Anthony Hopkins regresa a la gran pantallla para interpretar al doctor Hannibal Lecter en el film Hannibal, considerado como la segunda parte de El silencio de los corderos, película que estableció un récord de recaudación el pasado fin de semana en Estados Unidos al sobrepasar los 10.000 millones de pesetas.

—¿Por qué ha aceptado interpretar una segunda parte de El silencio de los corderos?
—Hannibal no es exactamente la segunda parte, aunque la gente lo considere así. Acepté protagonizar la película porque el guión me pareció excelente y porque me pareció una película, en cierto sentido independiente de cualquier otra anterior.
—No la dirige el mismo director ni la protagoniza Jodie Foster como la vez anterior.¿Se podría haber hecho también esta película sin la presencia de Anthony Hopkins?
—En algún momento me ha mencionado el productor que sin mí no hubiera habido película, aunque no estoy muy seguro de ello. Me gustó el guión y cómo se ha ido desarrollando el proyecto, no tenía ningún motivo para decir no. Además, rodamos en lugares tan bonitos como Florencia, Wisconsin o Washington.
—¿Qué es lo que cree que atrae a los espectadores en una película con un personaje tan destructivo?
—Lecter descubre la parte oscura que hay dentro de nosotros. El mal vive en nuestro interior y Hannibal lo saca fuera de sí, sin el menor remordimiento. Nos gusta sentir miedo en el fondo.
—¿Y a usted qué es lo que más le gusta de él?
—No tengo nada en común con él, excepto nuestra afición por el arte, por la música y por el conocimiento. Por otra parte, tengo que decir que la carne no es mi pasión. No me gusta. Soy vegetariano.
—El médico psicópata al que usted da vida es de una brutalidad que llega al espectador; sobre todo, por la sofisticación y la frialdad con que ejecuta sus actos.
—El público siente fascinación, en el fondo, porque el doctor Hannibal Lecter desprecia la mediocridad. El odia a los mediocres, y es a ellos a quienes mata. Pienso, de hecho, que tanto el personaje como la película provocan un efecto terapéutico en el espectador. Y es que en el fondo nos gusta asustarnos y así evitamos tener que ir al psiquiatra. Pero, por supuesto, Lecter es mucho menos peligroso que lo fue Hitler en su tiempo.
—¿No le afectó ni le contrarió el hecho de que Jodie Foster,su compañera en El silencio de los corderos, se negara a dar de nuevo vida al personaje de Clarice?
—Es la vida así, son decisiones que cada cual toma. Lo único que puedo decir es que Julianne Moore le ha dado al personaje de Clarice la calidez femenina que lleva a comprender perfectamente por qué Hannibal Lecter se enamora perdidamente de ella.
—Usted,que en alguna ocasión ha dicho que no le gustaba la profesión de actor y que pensaba abandonarla, es, gracias a su profesión, un hombre rico, respetado, famoso, taquillero... ¿Qué más se propone en la vida?
—No me propongo nada. Lo único que quiero es conducir mi coche, dar de comer a mis pájaros, tomar el sol en la playa, hablar por teléfono... No tengo más planes, y tampoco tengo nada que demostrar.

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