Tom Cruise y Nicole Kidman, el fin de uno de los matrimonios más admirados de Hollywood

Un amor intenso les ha unido durante doce años pero tener éxito, a veces, pasa una dura factura y éste ha podido ser el caso de Tom Cruise y Nicole Kidman. Según ha anunciado el portavoz de la pareja, Pat Kingsley, el trabajo ha sido el culpable de su distanciamiento: "Debido a las dificultades inherentes a sus carreras, que constantemente les mantenía alejados, concluyeron que una separación amistosa era lo mejor para ambos en este momento". De la unión quedan, cómo no, muchos y buenos recuerdos, dos hijos adoptivos, Isabella Jane de ocho años y Connor Anthony y, según expresa el comunicado: "un gran respeto entre ellos, tanto en lo personal, como en lo profesional".

La noticia de la separación ha pillado por sorpresa a la industria cinematográfica, que ha visto cómo la pareja había trabajado junta en varios proyectos y formaba un perfecto tándem dentro del mundo del celuloide. Por otro lado ha venido a confirmar ciertos rumores de su entorno que apuntaban a problemas matrimoniales -incluso se les había acusado de que su matrimonio era un montaje- de distinto tipo (cuando Tom y Nicole protagonizaron la polémica Eyes wide shut, de Stanley Kubrick, se relacionaron las tensiones de los personajes con supuestos conflictos entre ambos). Lo cierto es que, a pesar de las razones aducidas en el escueto y formal comunicado de separación de Tom y Nicole siempre se les veía juntos e incluso Tom Cruise, en una entrevista concedida a ¡HOLA! hace algunos meses, afirmó que, en tantos años, sólo se habían separado 10 días.

El pasado verano pudimos ver a la estrella en su papel de perfecto marido y padre de familia cuando se mudó a Madrid y Santander para cuidar de sus hijos mientras su esposa rodaba junto a Amenábar, Los otros, filme del que es productor. Durante su estancia en la capital española, la pareja salió a cenar en varias ocasiones y se les vio felices y sonrientes. Para la etapa cántabra, el actor alquiló una casona montañesa del siglo XIX en Carrejo (Cantabria). Desde que finalizó el rodaje del filme, no sin algunos paréntesis debido a la lesión de rodilla de Nicole, casi no se les había visto juntos -ella acudió sola y espléndida a la gala de los Globos de oro-. Más abierta que su marido a la hora de hablar de su relación, la actriz australiana ha reconocido haber superado varias crisis: "A veces nos tiramos los trastos a la cabeza, pero al rato estamos riendo. Tom y yo tenemos una relación complicada, pero me alegro de que sea así; si no, sería muy aburrido". Hace poco más de un año comentaba: "Tom y yo nos necesitamos". Y en otra ocasión decía: "No me imagino la vida sin él".

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