Holanda es el único país de Europa que ha estado gobernado únicamente por mujeres durante los últimos cien años: Guillermina, Juliana y Beatriz. No obstante, la próxima generación pondrá fin a una saga femenina de tres reinas holandesas: la soberana Beatriz, y su hermana, la princesa Margarita, sólo han tenido hijos varones. Otra de las peculiaridades de la monarquía holandesa es su importante fortuna. La Familia Real de Holanda es la más rica de Europa y tiene un patrimonio estimado en 752.000 millones de pesetas, 200.000 millones más que su inmediata competidora, la Familia Real Inglesa.

Según la revista Forbes, esta desorbitada cantidad incluye es el resultado de sumar propiedades y negocios. Holanda se jacta también de ser uno de los países más solidarios con el Tercer Mundo. Desde siempre, ha mantenido una política coherente en defensa de los derechos humanos y se ha opuesto al apartheid de Sudáfrica. De hecho, Holanda, cuando ocupaba la presidencia de la Comunidad Europea, CE, decidió exhortar a los países reunidos, en Maastrich, a condenar el racismo y a adoptar una legislación que prohíba actos de xenofobia en el continente europeo. Pero no todas son alegrías para este país vecino. Holanda es uno de los países más ricos del mundo desarrollado, pero se enfrenta a un altísimo nivel de contaminación y a la pérdida de un 40% de sus bosques. Árboles que han sido dañados de forma irreversible por la lluvia ácida que provocan las emanaciones industriales. La Reina de Holanda contrajo matrimonio en 1966 con el príncipe Claus, y es madre de: Guillermo Alejandro, el príncipe heredero, casado, desde el pasado 2 de febrero de 2002, con la argentina, Máxima Zorreguieta; el príncipe Constantino, casado con Laurentien Brinkhorst y padre un niña, llamada Eloisa Sofía, y el príncipe Juan Friso.