Quién es quién en estética: rellenos faciales

Estos materiales, entre los que destaca el ácido hialurónico, ayudan a remodelar el contorno facial y corregir las arrugas finas alrededor de los ojos y los labios

Son uno de los tratamientos estrella en muchos centros de belleza. Los rellenos reabsorbibles se han convertido en una de las alternativas disponibles para mejorar el aspecto de nuestro rostro. Los materiales de relleno son biocompatibles, y se usan para corregir arrugas y surcos o para dar volumen a determinadas zonas de la cara, como los labios, dando un aspecto natural con una aplicación relativamente sencilla.

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Su principal indicación, como nos explican en la AEDV, es su capacidad para reposicionar el volumen perdido remodelando el contorno facial y corregir las arrugas finas alrededor de los ojos y los labios. Los tratamientos de relleno ayudan a combatir la flacidez, atenúan las arrugas y dotan a la piel de un volumen natural.

Existen varias sustancias de relleno reabsorbibles: ácido hialurónico, hidroxiapatita cálcica, ácido poliláctico, policaprolactona, o la grasa autóloga extraída de otra zona corporal. El más utilizado es el ácido hialurónico, una sustancia natural presente en todos los organismos vivos y en nuestro cuerpo, que puede retener grandes cantidades de agua, y cuyo uso es ideal para dar volumen y lubricar los tejidos. Está indicado para el tratamiento de depresiones o arrugas, para aumentar el volumen de pómulos, mentón o labios, perfilar los labios y tratar ojeras.

Tal y como nos explican en Hedonai, los diferentes rellenos se pueden utilizar de manera conjunta o individual. La elección de uno u otro dependerá del diagnóstico personalizado que haga el médico a cada paciente en una primera consulta.

¿Cómo se aplica? A través de inyecciones intradérmicas para revitalizar el colágeno, o subdérmicas, más profundas, para reponer volúmenes.

El ácido hialurónico, la 'estrella' de los rellenos faciales
Como decíamos, una de las grandes revoluciones en el campo de la medicina estética vino de la mano de un activo: el ácido hialurónico. Entre otros motivos, gracias a su capacidad para retener el agua reconstituyendo las fibras que sostienen los tejidos de la piel y aportando gran hidratación, se ha posicionado como una de las mejores alternativas de relleno.

La Dra. Neus Tomás, especialista en medicina estética del Instituto Javier de Benito, apunta algunas de las propiedades y ventajas que este activo ha traído al mundo de la estética. En primer lugar hay que dejar constancia de que su uso como sustancia de relleno (en arrugas, cicatrices y en el restablecimiento de volúmenes faciales), ha retrasado, cuando no sustituido, el lifting de cirugía. Estamos ante la solución a algunos problemas con los que los médicos estéticos se encontraban al tratar el rostro. Tal y como nos explican en Carmen Navarro, los rellenos de hialurónico están indicados en todos aquellos rostros que busquen una solución semipermanente para difuminar las arrugas profundas, recuperar los volúmenes faciales perdidos a causa de la edad (o cualquier otro factor) o corregir asimetrías.

“El uso del ácido hialurónico ha supuesto un antes y un después. Antes se utilizaban sustancias de relleno como biopolímeros, siliconas etc. Pero con los años se vio que no eran reabsorbibles y que actuaban en el organismo como un cuerpo extraño: se encanpsulaban y creaban granulomas”. También se había utilizado el colágeno, “pero solo funcionaba para arrugas muy finas, y además podía provocar reacciones alérgicas”. Por no hablar de la escasa duración del efecto conseguido.

Además, la incorporación del ácido hialurónico de origen no animal resuelve el problema estético sin peligro de reacciones alérgicas (y por tanto sin que se haga necesario un test de prueba previo). Una vez infiltrado en la zona a tratar, estimula la producción de colágeno por lo que se multiplica el efecto rejuvenecedor. Sus inconvenientes no van más allá del hematoma provisional que pueda provocar la inyección. Es, además, reabsorbible, pero el efecto tiene una duración muy aceptable: tarda entre 1 y 2 años en desaparecer.

Gracias a la posibilidad de trabajar con diferentes densidades, el ácido hialurónico puede ayudar a resolver un buen número de problemas estéticos: surcos, arrugas finas y pronunciadas, relleno de labios y pómulos… Con su uso se puede hidratar, restablecer volúmenes y delimitar perfiles. Aunque es apto para cualquier edad y resuelve algunos de los quebraderos de cabeza en la adolescencia, como las marcas de acné, la doctora ha observado que el perfil más común de pacientes que lo usan, es el de mujer de entre 30 y 60 años.

Información práctica
Duración:
Entre 6 y 12 meses.

Así no: Cuando está mal aplicado un relleno, el resultado puede ser un exceso de volumen, o que éste se desplace.

Precio: Entre 250 y 600 € según la zona a tratar.

Tras la sesión: Se trata de una técnica mínimamente invasiva, que permite al paciente reincorporarse a la vida social y laboral al día siguiente. Pueden aparecer pequeños hematomas que se disipan en unas 72 horas, dependiendo de cada tipo de piel.

Resultados. El relleno de arrugas y la creación y corrección de volúmenes es inmediata. Al tratarse de una molécula biocompatible, el organismo la reabsorbe en periodo comprendido entre los 12 y los 18 meses posteriores al tratamiento. Se puede combinar con bótox en la misma sesión para un rejuvenecimiento integral del rostro.

Sesiones recomendadas. Una única sesión de unos 30-45 minutos de duración.

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