Los secretos de… El aloe vera

Sus propiedades regeneradoras hacen de él el ingrediente ideal para cuidar la piel después de tomar el sol.

Son ya más de tres mil años los que la humanidad lleva usando la planta de aloe para cuidar y embellecer la piel, un honor que la lleva incluso a ser mencionada en la Biblia.

Existen más de trescientas especies diferentes, pero no de todas se puede obtener de sus hojas el gel conocido como aloe vera, que cuenta en su currículum con un impresionante arsenal de buenas cualidades. No sólo porque su contenido en polisacáridos y glicoproteínas le confiere un gran poder hidratante, sino sobre todo por sus reconocidas propiedades para ayudar a la regeneración de quemaduras y cicatrices.

En México, donde esta planta es muy común, se suele tener en las casas para casos de emergencia. Si por ejemplo se produce una pequeña quemadura, se rompe una hoja y se aplica directamente la savia sobre la zona afectada. En otras culturas se bebe su jugo para preservar la salud o para regular los ciclos menstruales de forma natural.

Sus cualidades de regeneración cutánea lo han convertido en uno de los ingredientes más populares de numerosos cosméticos, e incluso en protagonista absoluto de líneas completas. En verano resulta muy agradable guardar gel puro de aloe vera en la nevera y aplicarlo sobre el cuerpo tras un día al sol, ya que refresca y rehidrata la piel.

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