13 NOVIEMBRE 2012

Perfiles web de Instagram: ¿mayor difusión o pérdida de privacidad?

Primer cambio desde que la red social fotográfica fue adquirida por Facebook

Anna Solana

Se anunció el día de las elecciones americanas, el día en el que se etiquetaban más de 100.000 imágenes con el hashtag #Ivoted y otras 150.000 con #elections2012, el día en el que según el blog oficial de de la red social se subían a Instagram el doble de imágenes de las que se publican cualquier otro día. La app para iPhone y ahora Android, que nació en octubre del 2010 y tiene más de 100 millones de usuarios, estrena perfiles web para los usuarios.

null


La publicación Mashable lo presentaba el mismo día como el primer gran cambio desde que Facebook adquirió Instagram en abril del 2012. Y lo es. Pero no es nuevo. De hecho, ya existían servicios, como Webstagram, Ink361.com o Statigram –por citar algunos-, que ya permiten ver en la web las fotos móviles realizadas con la aplicación, seguir usuarios, poner Likes (Me gusta) y dejar comentarios.

Lo que sí es destacable, comenta Phil González, creador de Instagramers.com, es que “por primera vez, Instagram da un paso en firme para tener su propia interfaz web.” “Hasta hace unos días aparecían en la web las fotos que el usuario tuiteaba, pero con direcciones poco ‘amigables’. Ahora el instagramer puede tener su interfaz web bajo el dominio instagram.com/nombredeusuario y buscar a otros fácilmente también”, añade.

Pero algunos no acaban de encajar que el cambio esté firmado por Facebook ni que los perfiles se parezcan tanto a los sets de fotos de la red de Zuckerberg. “He recibido quejas de usuarios que denuncian que algún parámetro de privacidad, geolocalización y usuarios bloqueados no se ha respetado”, subraya González. “Pero a mi modo de ver, la privacidad no ha cambiado mucho. Teniendo un perfil público, como en Twitter, ya se estaba expuesto a que millones de personas vieran las fotos. Ahora simplemente esto ocurre en un entorno Instagram”, continua el creador de Instagramers.

“El día que el usuario empieza a subir fotos a una red social debería tener claro que, quiera o no, en algún momento está expuesto a que las imágenes pasen a ser de dominio público”, insiste González. “El problema lo tenemos los usuarios, deberíamos tener claro lo que subimos a la red. Instagram es como un Twitter de fotos, con lo que cualquier imagen, a menos que se tenga un perfil privado, está abierta al mundo entero”, concluye.

Leer más noticias en LaVanguardia.com

- - -

Dale "Me gusta" a nuestra página de ¡HOLA! en Facebook

Más noticias sobre...