Lana del Rey: 'Por encima de todo, soy una artista que ama la música'

"Con mi nuevo disco demuestro que soy distinta a las cantantes de ahora", afirma Lana del Rey, que hoy ofrece su único concierto español en el Sónar

Esteban Linés

Hace tres meses Lana del Rey se pasó por Barcelona por razones de tipo promocional. Acababa de hacerse público que iba a ser una de las cabezas de cartel del Sónar de este año, y su disco Born to die (Universal) había despertado una notable expectación musical desde su aparición. Ello se sumaba a la fama que le acompañaba desde hacía poco más de medio año en las redes sociales. Su imagen retro, sus declaraciones ambiguas sobre el papel de la mujer en los tiempos actuales o su aspecto de producto mercadotécnico puro y duro la habían convertido en un verdadero personaje de moda. Detrás de ese aspecto de joven estadounidense hecha a sí misma, se aparecía una persona con ideas claras, amante de los aspectos misteriosos de la existencia, muy ingenua en algunos aspectos y muy consciente de su papel en el negocio musical. Dentro de una gira europea de muy pocas fechas, su presencia esta noche en el festival de música avanzada (SónarPub, 23.45 h) no sólo será su única actuación a escala española sino una excelente oportunidad para comprobar si su directo está a la altura de una obra como Born to die, que puede gustar más o menos con su retropop hiperproducido pero que destila profesionalidad y detalle indiscutibles.

Cuando le dijeron que iba a cantar en el Sónar, ¿sabía de qué le hablaban?
Fui yo la que estaba muy interesada en venir a este festival. Casi todos mis amigos me habían hablado muy bien de vuestro festival, y cuando la organización me dijo que ok, me alegré enormemente. Nuestra intención es hacer en Europa este verano algo menos de diez grandes conciertos, en los que pueda venir con mi grupo al completo y una gran sección de cuerda. Y el Sónar es uno de ellos. Además, el hecho de que se haga en España me hacía especial ilusión.

¿Por alguna razón en concreto?
Sí, muy buenos recuerdos del verano que pasé aquí, en Santander, cuando tenía 16 años. Me vine con unas amigas a aprender castellano y después recorrí el norte del país. Hablo algo de castellano pero soy muy tímida.

¿Qué tiene previsto ofrecer en esos conciertos grandes en su gira por Europa?
En principio, interpretaremos prácticamente todo el disco Born to die, seguramente un par de covers y cinco temas inéditos, es decir, canciones que no están grabadas en ninguno de mis discos. Una de las cosas que más me interesaban de estos conciertos era mi hora de actuación: necesitaba que fuese al comienzo de la noche, con la atmósfera ya llena de sombras y mi espíritu sintiéndose muy en comunión con esa atmósfera. Y, además, al aire libre y en pleno verano.

¿No son manías?
No, no. Mire, cuando comencé a componer mi último disco, estaba en Florida, y aquello no funcionaba, hasta que Emile Haney propuso que nos fuéramos a California para grabar unos temas. Nada más llegar allí, todo cambió para mí: las noches calurosas, la forma de vestir de la gente, la brisa del Pacífico, la electricidad que había cuando se ponía el sol... ¡uf!

Si algo llama la atención de Born to die, es la presencia o colaboración de un montón de productores. ¿Fue un proceso complicado? ¿Cuál fue su grado de participación?
Sí, sí, gente magnífica, Justin Parker, Jeff Bhasker, Rick Nowels y algunos más. Todas las letras de las canciones y todas sus melodías las escribí yo, y después venían ellos e iban añadiendo las diferentes músicas según la intención de cada tema. Emile fue en este aspecto muy importante para que saliera un disco tan bonito como éste: era él quien decidía que en una canción había que meter un ambiente típicamente californiano, por ejemplo, con gritos de chicas riendo y gritando, o sensaciones atmosféricas más tensas, con alarmas y cosas así.

¿Se consiguió el objetivo?
Por supuesto. Es un disco donde, por encima de gustos personales, se consigue reflejar distintos estados de ánimos según la letra de la canción; son postales de mí misma y de mis pensamientos que me me reflejan muy bien. Y, además, muestra la música que hago y que me gusta, y todo el mundo ve que no tiene nada que ver con lo de otras artistas, muy famosas y seguramente efímeras, cuya música no aporta más que lo de siempre. Creo que no hay dudas de que yo soy, por encima de todo, una artista que ama la música. Lo otro no me interesa.

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