La crisis y las decisiones políticas paralizan las oposiciones

Miles de personas han estudiado durante meses para conseguir una plaza, pero la situación actual ha borrado sus objetivos

Por Maite Gutiérrez / Barcelona; Enrique Figueredo / Barcelona;, Ana Macpherson / Barcelona

Meses de preparación y estudio pueden irse ahora por la borda. Miles de personas en toda España pensaban presentarse a alguna de las convocatorias de oposiciones previstas para el 2012. Ya no será posible para la mayoría. Una de las primeras decisiones del ejecutivo de Mariano Rajoy ha sido eliminar la oferta de empleo público para este año. Sólo los servicios básicos –educación, sanidad y fuerzas de seguridad– gozarán de una mínima oportunidad.

Las comunidades autónomas podrán convocar hasta un 10% de las bajas que se produzcan en estos ámbitos –lo que se conoce como tasa de reposición–. Por cada diez personas que se jubilen o retiren de la función pública, tan sólo entrará una. En Catalunya el Govern de Artur Mas ha ido todavía más lejos y, de momento, ningún sector podrá abrir plazas públicas, ni educación ni sanidad.

Ni las administraciones central y autonómica ni los sindicatos disponen de datos globales sobre los puestos de trabajo que se quedarán en el aire, y mucho menos de las miles de personas que se verán afectadas. El caso de la educación es, de todas formas, paradigmático. Se trata de uno de los ámbitos con mayor oferta de empleo público. Hasta ahora. El año pasado el acceso a la función docente ya sufrió un fuerte varapalo. El Gobierno del PSOE limitó la tasa de reposición a un 30%, pero la forma en que las comunidades autónomas y el ejecutivo central calculaban esta tasa causó un fuerte conflicto. En Catalunya las oposiciones estuvieron a punto de suprimirse. El Ministerio de Economía las recurrió a pesar de que el Govern ya redujo el número de plazas inicial. Estaba previsto abrir 3.194 plazas para profesor de secundaria y FP, pero la Generalitat sólo convocó 1.245 para cumplir con el 30% dictado.
Economía, sin embargo, afirmaba que debían convocarse 340 puestos.

Otras comunidades ofertaron las plazas que consideraron, como Andalucía, que abrió 3.796 –se presentaron 37.000 aspirantes–. La mayoría, dijeron, estaban destinadas a consolidar el trabajo de profesores interinos, con lo que no había un coste extra para la administración. Esta fuerte reducción de plazas en Catalunya disparó la relación de personas admitidas respecto al número de puestos ofertados. Por cada plaza convocada se presentaron 12 personas (la convocatoria atrajo a 15.000 personas), según datos del sindicato CC.OO. Muchos de estos profesores esperaban que este año se abrieran las plazas que quedaron pendientes en secundaria, pese a que en un principio sólo estaba previsto para primaria. Ahora no habrá ninguna de las dos convocatorias, ni este año y muy probablemente tampoco el que viene.

"La incertidumbre entre el profesorado catalán es total, algunos están dispuestos a presentarse a las oposiciones de Andalucía", señala Pere Ciudad, del sindicato ANPE. Esta comunidad ya ha anunciado que volverá a convocar oposiciones para 2.389 profesores. País Vasco (556 plazas) o Cantabria (25) también abren concurso. Montse Ros, responsable del área de educación en CC.OO., ve un objetivo político más que económico detrás de la decisión de suprimir las oposiciones. "Si se consolidaran los puestos de los interinos no habría coste extra para el gobierno, así que la intención final es reducir el número de funcionarios y sustituirlo por personal interino, temporal". Igual que maestros y profesores, los que estudiaban para tener un trabajo fijo quedan en ascuas. ¿Cuándo volverá a haber oposiciones?

"Mis planes de futuro se verán afectados"
Míriam Vázquez tiene claro que quiere ser mossa d'esquadra. Esta joven catalana de 27 años ha tenido desde pequeña mucho contacto con miembros de las fuerzas de seguridad a través de su padre y de ahí nació la vocación de policía. Siente inclinación por ese tipo de trabajo de servicio a la comunidad. "Me gusta también el cuerpo nacional de Policía, pero opto por los Mossos d'Esquadra porque quiero quedarme en Catalunya", comenta Míriam, que actualmente trabaja de recepcionista en un gimnasio de Barcelona. "Y entre las policías locales y la autonómica, prefiero también los Mossos d'Esquadra", aclara. Pese a ello, no descarta entrar en una policía local para después dar el salto si es que hay oportunidad para ello en el futuro. Ese es un mecanismo puente que utilizan muchos aspirantes. Pero todo ello dependerá del número de nuevas plazas que el estado tado de la economía permita convocar.

El año pasado Míriam se quedó a las puertas de superar todas las pruebas para haber accedido a una plaza en la Escola de Policia de Mollet del Vallès y haber formado parte así de la última promoción. "Me quedé en la entrevista psicoprofesional", recuerda con cierto tono de lamento, pero con el orgullo de haber llegado muy lejos. El año pasado estuvo asistiendo a clases en una academia privada. Ahí se preparó para la primera vez que se presentaba como candidata a una plaza de aspirante. Los temarios le eran algo muy ajeno y en aquel centro le ayudaron.

En la actualidad estudia por libre los temarios, que respecto a la anterior convocatoria han cambiado un poco. "Si no me había presentado antes a las oposiciones fue porque no disponía del tiempo necesario para prepararlas. Ahora tengo la suerte de tener estabilidad económica", comenta la eventual aspirante a policía. "La crisis está afectando a mis planes de futuro si finalmente no se convocan las nuevas plazas de mosso d'esquadra de este año", dice.

"Última oportunidad para lo que más me gusta"
Deben ser las únicas oposiciones que se celebran en muchos kilómetros a la redonda, pero el próximo viernes, Eva Buzón y otras doscientas personas se examinarán de la primera prueba para acceder a las dos plazas ofertadas por el Ayuntamiento de Castelldefels de técnico auxiliar de su flamante biblioteca.

"Es probablemente mi última oportunidad en años para seguir trabajando en lo que más me gusta". Eva Buzón, 38 años, lleva seis en esa biblioteca, entre estudiantes, adultos que buscan libros y películas y niños atentos a sus sesiones de cuentacuentos. Intentó lograr una plaza en una oposición anterior en la vecina Gavà: "había tres plazas y quedé la cuarta"; y en otra ocasión, también en Castelldefels: "había una plaza y quedé segunda". Ahora espera ser la primera o la segunda. Y quedarse.

En abril se puso las pilas. "Había ya fecha para inaugurar la nueva biblioteca, cinco veces mayor, por lo que seguro haría falta mucho más personal". Pero el año de los recortes no había hecho más que empezar y las elecciones municipales dejaron además a mucho personal fuera de juego teniendo que buscar un hueco al que volver tras años de ejercer tareas políticas. La abundancia de técnicos municipales que debían recolocarse ya cerró algunos puestos de trabajo a los de fuera. Y sólo quedaron dos plazas para el nuevo edificio.

"Las bibliotecas han tenido un impulso bestial en estos últimos años tanto en Barcelona como en el resto del área metropolitana", defiende la aspirante. Se han convertido en un punto de encuentro ciudadano con las más diversas actividades.

"Estoy encerrada estudiando desde hace un par de meses. Tengo el primer examen el día 13, un test eliminatorio sobre 41 temas. Luego una prueba de catalán, aunque yo estoy exenta porque ya tengo el nivel C, y luego un caso práctico. Si apruebas todo pasas a concurso de méritos en el que cuentan cursos, formación relacionada y el tiempo trabajado".

Para pelear esa plaza, la opositora ha tenido que tejer un auténtico encaje de bolillos con su actual trabajo, sus tres hijos... "Estamos todos de oposición y he tenido que contratar a un canguro. Pero las sacaré, por supuesto".

"Si no abren plazas aquí, podría opositar en Aragón"
Úrsula Balduzzi, profesora interina de Física y Química en un instituto público de Barcelona, dio el salto a la docencia desde la universidad. Después de unos años como asociada en la UAB, decidió ir a por un puesto más estable en la educación obligatoria. "Preparaba el doctorado y me di cuenta de que la docencia me gustaba, quería ser profesora", explica. Pero los profesores, primero sustitutos y luego interinos, también tienen difícil encontrar un puesto de trabajo estable. El curso 2008- 2009 sólo ejerció durante cuatro semanas; el 2009- 2010 no la llamaron para cubrir ninguna baja, así que el curso pasado decidió aceptar un puesto para cubrir un tercio de jornada. "Es casi la única manera segura de encontrar trabajo para todo un curso, aunque el sueldo sea menor", dice. En junio del 2011 formó parte de las 15.000 personas que se presentaron a las oposiciones a secundaria en Catalunya. Se ofertaban 1.245 plazas y la competencia fue muy alta. Cada puesto se lo disputaban 12 personas, mientras que en otras ocasiones había una plaza para entre 3 y 6 docentes, en función de la convocatoria.

"Prepararte para unas oposiciones desgasta mucho, y más a los profesores que llevamos poco tiempo ejerciendo, porque no tenemos tantos puntos por méritos", cuenta Úrsula. Ella aprobó las oposiciones con un 6,9, pero al carecer de puntos por experiencia laboral se quedó fuera. Le ocurrió lo mismo a la persona que obtuvo la nota más alta de Catalunya, un 9,88: se quedó sin plaza. Ahora que Úrsula sabe cómo funcionan las oposiciones y que va ganando puntos por experiencia laboral tiene previsto volver a opositar y conseguir un puesto más estable, no sólo tercios de jornada. Pero estos planes, igual que los de los 7.000 interinos de Catalunya y otros tanto sustitutos, pueden quedar truncados.

No queda claro cuándo volverán a convocarse oposiciones. Los temarios van cambiando y las horas invertidas en toda esta preparación quedan en el aire. Para este curso estaba previsto abrir plazas para el cuerpo de maestros, aunque los sindicatos esperaban que se añadiesen algunas de las plazas de secundaria que no se pudieron abrir el 2011. Algunos profesores piensan en opositar en otras comunidades que sí ofrezcan puestos. Es el caso de Úrsula: "Si aquí no hay oportunidades, no descarto presentarme en Aragón".


Las más amplias son en educación
El sector de la educación es el paradigma de las oposiciones. Se trata de una de las convocatorias más grandes de España. Ahora, el acceso a la función pública en este ámbito está en punto muerto. Las comunidades autónomas hacen cábalas para saber cuántas plazas podrán ofertar ahora.

CATALUNYA

La Generalitat no tiene previsto convocar plazas ni para primaria ni para secundaria.

ANDALUCÍA

La mayoría de las plazas serán para profesor de secundaria. El año pasado ya logró sacar adelante oposicioens para 3.796 maestros.

PAÍS VASCO

A principios de diciembre convocó 556 plazas, con lo que se adelantó al recorte de Rajoy.

CANTABRIA

Sólo abrirá 25 plazas para seguir el 10% de la tasa de reposición que señala el Gobierno.


Sectores afectados
SEGURIDAD

Interior podría tener que suspender la convocatoria para Mossos este año, aunque espera lograr un mínimo de 200 plazas.

BIBLIOTECAS

El Gobierno de Rajoy ha cerrado la convocatoria de oposiciones salvo para educación, sanidad y fuerzas de seguridad.

EDUCACIÓN

Entre las 900 plazas para primaria de este año y las 1.949 pendientes del 2011, se deberían abrir 2.849 puestos.

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