Los rebeldes matan a Gadafi

La noticia ha sido confirmada por la CNT pero no por la OTAN | El supuesto cadáver del coronel ha sido trasladado a Misrata mientras la alegría se ha desbordado en Trípoli

Por Xavier Mas De Xaxàs | Enviado Especial

El pueblo libio puede haber escrito la última página de la revolución contra Muamar el Gadafi. El coronel habría muerto esta mañana en Sirte, según anunciaron fuentes del Consejo Nacional de Transición. Al parecer, intentaba abandonar la ciudad cuando su convoy fue atacado por las fuerzas rebeldes, que contaron con ayuda de la aviación de la OTAN. La televisión estatal libia,en manos de las nuevas autoridades, difundió una imagen del cuerpo ensangrentado de una persona muy parecida al dictador.

El supuesto cadáver de Gafadi fue trasladado a Misrata mientras la alegría se desbordaba en Trípoli y otras ciudades. Cuarenta y dos años de dictadura y ocho meses de guerra y revolución estarían a punto de ser historia.

Los guerrilleros rebeldes que ayer tomaron Sirte declararon a diversas cadenas de televisión que Gadafi murió de un disparo. "Fue una bala de nueve milímetros la que lo mató", anunció uno de estos rebeldes. La OTAN confirmó que había atacado vehículos gadafistas en las inmediaciones de Sirte.

De acuerdo con las fuentes rebeldes, el coronel había permanecido escondido en un zulo, en el sótano de un edificio de viviendas en el centro de la ciudad, y allí habría sido capturado. Otras fuentes lo colocan en el convoy que intentaba romper el cerco de la ciudad.

Que Gadafi estuviera en Sirte ha sido una sorpresa. Todo parecía indicar que se había escondido en algún lugar remoto del desierto, desde donde seguía dirigiendo a las tropas leales. El coronel intentaba organizar la insurgencia. Mantenía adeptos en casi todas las ciudades, quintacolumnistas dispuestos a seguirlo hasta el final. Sus mensajes radiados, con claras instrucciones para mantener la lucha, llegaban con regularidad a la población.

Su captura, si se confirma, explicaría la resistencia de Sirte, asediada desde hace semanas. Sirte era la ciudad natal de Gadafi, que la transformó de un pueblo de pescadores en la segunda capital de Libia. Sus habitantes habrían luchado para defender al coronel.

Gadafi cayó con varios de sus hombres de confianza. Su hijo Muatassim, Mansur Dau, jefe de los servicios de seguridad interior, Abdalah Senusi, jefe de la inteligencia, y Musa Ibrahim, portavoz del régimen, habrían sido capturados con vida en la Sirte. Los cuatro habrían sido trasladados a Misrata.

Con Gadafi en libertad, arengando a sus partidarios, equiparando a las nuevas autoridades con lacayos de la OTAN, el futuro de Libia era muy incierto. Ahora lo es un poco menos, pero el país sigue muy dividido. Todo el mundo, todos los clanes tribales, están bien armados. El Consejo Nacional de Transición (CNT) no controla todo el país. Transformar la rebelión en una democracia va a ser duro. Si todo va según la hoja de ruta del CNT, debe haber elecciones democráticas en dos años.

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