Mas avisa a Rajoy: 'El catalán es una línea roja que no se toca'

El president denuncia que "llevan mucho tiempo tocándonos las narices con el idioma" pero que hay "mil maneras de defenderse" porque "quien dirige e inspecciona la educación en Catalunya es la Generalitat"

Por Luis B. García

El president de la Generalitat, Artur Mas, ha vuelto a remarcar la predisposición del Govern a defender el actual sistema de inmersión lingüística de Catalunya "caiga quien caiga" (como expresó el portavoz del Ejecutivo, Francesc Homs), o como él mismo ha manifestado: "Hay líneas rojas que no se pueden traspasar y el catalán es una línea roja". El president ha lanzado esta arenga, "que va para todos, también para el PP", y que ha declinado considerar una amenaza, sino "una reflexión". Pero ha querido dejar claro que "no cambiará el sistema lingüístico en Catalunya, a no ser que los partidos que defienden otro modelo al actual ganen las elecciones".

Con tono irritado, Mas se ha lamentado de que desde España "llevan demasiado tiempo tocándonos las narices con el idioma". "Nadie les toca las narices a los españoles con el castellano, ni a los franceses con el francés, ni a los alemanes con el alemán. ¿Y por qué a los catalanes nos tienen que tocar las narices con nuestro idioma?", se ha preguntado. "Intentan que el catalán vaya a menos porque configura nuestra identidad colectiva".

Además, el president ha tenido palabras para el Tribunal Supremo, quien a raiz de la sentencia del Estatut "intenta encontrar grietas" en el actual sistema. Mas ha destacado que ningún juez puede cambiar el sistema lingüístico de Catalunya porque está amparado por la ley catalana, la LEC, que no está recurrida. En este sentido, considera que al Ejecutivo catalán le asiste la razón jurídica en su recurso ante el TS sobre la interlocutoria del TSJC.

El recurso que se presenta hoy se basa precisamente en el aval de la LEC al sistema de inmersión, una ley aprobada por el Parlament que no está en cuestión, por lo que "el juez no puede cambiar un modelo general con las actuales leyes en vigor". Por contra, "lo que tiene que hacer el juez es resolver los casos particulares", ha considerado.

En declaracioes a RAC1, Mas ha expuesto claramente sus planes en caso de que el TS no atienda a las razones del recurso del Govern y ha explicado que "hay mil maneras de defenderse", y ha recordado que "quien dirige e inspecciona la educación en Catalunya es la Generalitat, que es la responsable curricular y quien pone los profesores". Preguntado por si se estaría refiriendo a una insumisión, el president ha eludido referirse en estos términos y ha reiterado que la LEC no está recurrida.

El jefe del Ejecutivo catalán ha asegurado también que en todo caso es el catalán quien requiere de una "especial protección, atención y discriminación positiva" debido a la llegada masiva de extranjeros en los últimos años.

'Caiga quien caiga', "también para el PP"

El president ha desarrollado la expresión empleada este martes por Homs ('peti qui peti') con un aviso claro "también al PP" de que el idioma es intocable y que "según qué política sigan" en este asunto, el Govern actuará de una forma u otra. Mas ha mantenido su firmeza en defensa de la inmersión lingüística al destacar que "con la lengua no se juega y que ya llevan mucho tiempo tocándonos las narices con el idioma". A su juicio, "enredarse en un conflicto innecesario es un grave error" y ha advertido al PP que "están a tiempo de rectificar".

El president ha justificado el hecho de que el Govern haya optado de momento por la prudencia y no haya declarado la guerra o roto las relaciones con el PP de Catalunya con motivo del conflicto lingüístico. Mas ha explicado que el PP conoce las posturas del Govern y que si persisten en sus tesis no congeniarán. Sin embargo ha valorado el hecho de que no hay ninguna otra fuerza política dispuesto a acordar unos presupuestos: "Hay que gobernar el país" y "hay que pactar con alguien", ha justificado.

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