Carlos Fitz-James Stuart, así es el 19º Duque de Alba

El primogénito de doña Cayetana está volcado en mantener la labor de conservación del magnífico patrimonio cultural de la Casa de Alba que comenzó su madre

La Casa de Alba se ha quedado huérfana, el fallecimiento de la Duquesa de Alba ha dejado desolada no sólo a su familia y amigos, sino a todos los que en un momento u otro la conocieron o tuvieron la oportunidad de tratar con ella. Incluso los que simplemente siguieron su vida a través de los medios, la echarán de menos.

El Ducado de Alba queda ahora en manos de su hijo mayor, Carlos Fitz-James Stuart, Duque de Huéscar, que nació de la unión de doña Cayetana y Luis Martínez de Irujo y Artacoz, en Madrid el 2 de octubre de 1948. El actual Duque de Alba ha llevado siempre una vida muy discreta y alejada de la atención pública, volcado en su trabajo y su familia. Está licenciado en Derecho por la Universidad Complutense y es el principal gestor de los asuntos financieros de la familia y patrono de la Fundación Casa de Alba, una institución española constituida el 14 de mayo de 1975 por Cayetana Fitz-James Stuart, Duquesa de Alba, consciente del importante patrimonio que posee la Casa de Alba.


carlos-martinez-irujo1VER GALERÍA

 


El 19ª Duque de Alba ha heredado además otros cincuenta títulos de la casa ducal, algunos de ellos con Grandeza de España. A sus manos ha pasado también un importante patronato que incluye los palacios de Liria (Madrid) y de Monterrey (Salamanca), así como otros objetos y propiedades. Y es que al formidable listado de títulos nobiliarios que poseía la duquesa hay que sumarle otro igualmente impresionante: fincas de miles de hectáreas, palacios, castillos y una de las colecciones privadas de arte más importantes de España, que fue iniciada por el tercer duque de Alba en el siglo XVI y que está compuesta, entre otros, por El Greco, Rubens, Goya, Sorolla o Murillo.


carlos-martinez-irujo2VER GALERÍA


En una entrevista, con motivo del V centenario del nacimiento del gran Duque de Alba, Fernando Álvarez de Toledo (2007), el Duque de Huéscar hablaba sobre los retos a los que se enfrentaba la Casa de Alba: “El más importante es la conservación del patrimonio histórico artístico que nuestro antepasados nos han legado a lo largo del tiempo”. Destacaba la labor que había hecho su madre en la conservación de todo el patrimonio que tiene su familia. “No cabe duda de que mi madre ha sido la principal impulsora de todas las iniciativas encaminadas a conservar el patrimonio de la Casa, siempre muy bien secundada por mi padre mientras vivió y después por su segundo marido, Jesús Aguirre".



carlos-martinez-irujo4VER GALERÍA

 


Su interés por la conservación y defensa del patrimonio cultural se manifiesta además en la Asociación Hispania Nostra, de la que es vicepresidente de honor, que nació para defender y salvaguardar el Patrimonio Cultural español. ”En 1977 me propusieron establecer Hispania Nostra para ayudar a crear en España la conciencia de la necesidad de preservar el patrimonio histórico artístico, al igual que en otros países existían instituciones paralelas creadas por el Consejo de Europa en 1973. Al mismo tiempo, mi preocupación por el deterioro de la Naturaleza también me ha llevado a implicarme en otro tipo de iniciativas encaminadas a la preservación de los espacios culturales”.


carlos-martinez-irujo3VER GALERÍA


El 18 de junio de 1988 contrajo matrimonio con la noble sevillana Matilde Solís
en Sevilla. Con ella tuvo dos hijos: Fernando Cayetano Luis Jesús, nacido en Madrid el 14 de septiembre de 1990, y Carlos Arturo José y María, en Madrid el 29 de noviembre de 1991. Se separaron en el año 2004. “Me considero un padre afortunado. Mis hijos son estupendos, hasta ahora sólo me han dado alegrías, y desarrollan sus estudios con normalidad en un clima de cariño hacia sus padres. Mantenemos una relación normal, basada en un gran cariño mutuo”.

Define así la relación con sus cinco hermanos, Jacobo, Alfonso, Fernando, Cayetano y Eugenia: "Puedo decir con total sinceridad que mantengo unas relaciones excelentes con mis hermanos, basadas en un mutuo afecto y respeto. Aunque como le ocurre a casi todo el mundo, las obligaciones personales y profesionales de todos nosotros nos impiden vernos más a menudo”. Ahora están más unidos que nunca en el dolor por la pérdida de su madre, una mujer que sin duda les enseñó que la vida está para vivirla con pasión y arte.

Más sobre: