Isabel Preysler recupera la sonrisa gracias al cariño de sus hijos

La música de Enrique Iglesias y el orgullo de madre fueron la mejor medicina para su tristeza

Sabían que no iba a ser fácil convencerla para que saliera de su casa, donde vive su duelo desde que falleció su marido, Miguel Boyer. Sin embargo, su hijo Enrique se lo había pedido e Isabel Preysler no pudo negarse a acudir al concierto que ofreció en el Palacio de los Deportes. También sus hijas, Tamara y Ana, la animaron para que volviera a salir y que recuperara, aunque sólo fuera por unos instantes, la sonrisa.

No había mejor momento para dar el gran paso e Isabel ocupó un lugar muy especial entre el público, arropada en todo momento por sus hijas y mirando con orgullo a un Enrique entregado que hizo disfrutar a todos sus fans con algunos de sus mejores éxitos. Las imágenes que esta semana puede ver en las páginas de la revista ¡HOLA! reflejan esos sentimientos encontrados de una madre orgullosa y una mujer que está intentando recomponer todas las piezas para seguir adelante con su vida


 

 

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Por si todo eso fuera poco, Isabel también estaba muy contenta de ver felices a sus hijas, que tal y como puede verse en las imágenes se lo pasaron en grande cantando y bailando las canciones de su hermano. Ana Boyer también eligió este señalado día para salir por primera vez después de la muerte de su padre. Eso sí, lo hizo arropada por la persona que está siendo su mayor apoyo, su novio Fernando Verdasco. El tenista, que casualmente esa noche sopló las velas de su 31 cumpleaños. estuvo muy pendiente de ella mostrándose de lo más atento y cariñoso, tal y como ha hecho estas últimas semanas. Él se ha convertido en su refugio en estos difíciles momentos, demostrando con creces su calidad humana y convirtiéndose en uno más de la familia.


- La música de Enrique Iglesias, la mejor medicina para la tristeza de Isabel Preysler


 


Tamara, por su parte, acudió acompañada de Enrique Solís, con el que compartió significativos gestos de cariño, besos, abrazos... Ellos insisten en que lo suyo es sólo amistad y que no hay nada más, sin embargo desprenden una química muy especial y no les importa que les fotografíen cogidos de la mano o caminando abrazados... De hecho, la propia Tamara bromea con ello al decir que su relación solo la entienden ellos. Por el momento sólo es eso, ya veremos qué les tiene preparado el destino.

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