¿Adiós a las vacas? Crean las primeras hamburguesas de laboratorio

Hambuguesa de laboratorio VER GALERÍA
A partir de las células madre extraídas del tejido muscular de la vaca, los científicos consiguieron multiplicar sus muestras tras alimentar con nutrientes las células y acelerar su crecimiento mediante sustancias químicas. 
True Blood, la serie sobre vampiros, hadas, hombres lobo y otros seres fantásticos inicia con el planteamiento de que los “no muertos” comienzan a vivir entre los humanos cuando se crea la sangre sintética, lo que supone que dejarían de alimentarse de sangre humana, aunque después la cosa se complica.

La noticia de que científicos holandeses desarrollaron la primera hamburguesa artificial a partir de células madre de vaca recuerda mucho a la historia de TV que protagonizan Ana Panquin y Stephen Moyer… pero es real, como ha resultado ser la clonación de animales, las impresoras en tercera dimensión, los viajes al espacio y otros avances científicos que antes eran meros temas de ficción literaria.

El martes pasado, la revolucionaria hamburguesa se degustó en una rueda de prensa en Londres en la que se presentó el avance, que fue financiado con 4 millones 250 mil pesos que aportó el cofundador de Google, Sergey Brin, al equipo de expertos liderados por Mark Post, de la Universidad de Maastrich.

¿A qué sabe? No lo dijeron, pero el ingrediente principal de la innovadora hamburguesa es proteína pura vacuna extraída del tejido muscular del animal, aunque el equipo no descarta añadir células de grasa, también de laboratorio, para conseguir un sabor más natural.

Estas hamburguesas aún no pueden producirse a gran escala, es más, el proyecto se encuentra en sus primeras etapas, pero los investigadores creen que podría contrarrestar el impacto negativo de la producción de carne en el medioambiente (emisiones de metano a la atmósfera y la devastación de los bosques a favor de la ganadería extensiva) y ayudar a superar la creciente crisis alimenticia.

Producir esta carne aún es un proceso muy largo y complicado, los científicos admiten que aún no tiene el mejor sabor y además, es de color blanco, lo cual puede ser el obstáculo más grande para que tenga aceptación.

A pesar de todo, los científicos se muestran optimistas de los beneficios que puede tener su invento… El tiempo dirá si llegaremos a decirle “Adiós” a las vacas.

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