Fallece Svetlana, la hija de Stalin que renegó del régimen soviético y comenzó una nueva vida en Estados Unidos

Su nombre es Svetlana Stalina, aunque cuando su padre, Josef Stalin, falleció, decidió ponerse el apellido de su madre, Alliluyeva, para desvincularse del dictador. Su vida no fue fácil y la semana pasada ha fallecido en Wisconsin, Estados Unidos, a los 85 años, a causa de un cáncer de colon, según ha informado The New York Times.

Svetlana conmocionó a la comunidad internacional cuando se exilió en Estados Unidos en 1967, motivada, según dijo, por el maltrato que había recibido su difunto esposo, Brijesh Singh, por parte de las autoridades soviéticas. Durante toda su infancia y adolescencia fue todo un personaje en Rusia y quiso cambiar ese rol para vivir en el anominato. Al llegar a Estados Unidos publicó un libro de memorias en el que narró su vida en Rusia bajo el título Veinte cartas a un amigo, que pronto se convirtió en un best seller. No fue el único libro que publicó a lo largo de su vida, ya que escribió tres más, entre ellos Sólo un año, una autobiografía publicada en 1969.

La relación con su padre en sus primeros años fue buena, pero a sus seis años atravesó el primer bache de su vida con la muerte de su madre, Nadezhda Alliluyeva, quien oficialmente falleció a causa de una peritonitis y después se comenzó a especular con que podría haber sido un suicidio. Durante su adolescencia empezó a despegarse de su padre, quien, como ella ha relatado en su autobiografía, vivía centrado en el enfrentamiento con Alemania, tanto, que su hermano Yakov, murió ejecutado por los alemanes después de que fuera capturado y Stalin se negara a entregar a un general germano a cambio de la liberación de su hijo. También ha relatado otro difícil capítulo de su vida, cuando su primer novio, un director de cine judío, fue enviado por Stalin a Siberia, durante diez años.

Graduada en la universidad de Moscu, Svetlana trabajó como profesora y traductora y se movió en los círculos literarios de Moscú antes de que abandonara la Unión Soviética y se marchara a Estados Unidos para comenzar una nueva vida, desvinculada del régimen.

Se casó en cuatro ocasiones, la última de ellas con William Wesley Peters en 1970, de quien tomó el nombre de Lana Peters y con quien tuvo una hija, Olga. Después de vivir en Gran Bretaña durante dos años en la década de los 80, regresó a la Unión Soviética con su hija, aunque solo permaneció allí un año, tras el cual regresó a EE.UU. Sus últimos años de vida los pasó en una residencia de ancianos en Wisconsin.

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