Europa, con los ojos puestos en el volcán islandés Grimsvötn

Aunque todavía no existe un riesgo para el espacio aéreo, la Unión Europea ha activado una célula de coordinación por los posibles efectos que pudiera causar

En abril se cumplió un año desde que el volcán islandés Eyjafjallajökull entrara en erupción y colapsara Europa, paralizando el espacio aéreo de distintos países. Trece meses después, otro volcán, llamado Grimsvötn, ha vuelto a levantar las alertas ante las posibles consecuencias que podría tener la nube de humo y ceniza que expulsa desde hace unos días.

Por ello, la Unión Europea ha activado una célula de coordinación de crisis para responder con rapidez y de manera ordenada al posible impacto que provocaría la llegada de la nube de ceniza al espacio aéreo europeo.

El grupo, que reúne a la Comisión Europea (CE), las aerolíneas europeas, los aeropuertos, las autoridades nacionales de aviación y la Agencia Europea para la Seguridad en la Navegación Aérea (Eurocontrol), emitirá unas directrices en las próximas horas para clarificar en qué condiciones se podrá o no volar, según informó el Ejecutivo comunitario, según informa la agencia Efe.

El objetivo es coordinar una acción por parte de los países que pueda mitigar cualquier efecto potencial, manteniendo a la vez los niveles de seguridad. "No ha habido un impacto significativo en los vuelos de hoy como consecuencia de la erupción del volcán Grimsvötn en Islandia", informó Eurocontrol en la última actualización sobre la situación en el espacio aéreo europeo, difundida a las 16.00 hora local (14.00 GMT).

La agencia precisó sin embargo que, según el Centro Asesor sobre Cenizas Volcánicas de Londres, "existe una alta posibilidad de que algunas partes de la nube afecten a Escocia e Irlanda en las próximas 24 horas".
Además, explicó que "debido a las inestables condiciones meteorológicas, no es posible identificar con certeza los movimientos de la nube de ceniza más allá de ese plazo de tiempo".

España, fuera de peligro
A diferencia de su “hermano mayor” Grimsvötn no parece amenazar el espacio aéreo español, según han informado el director del proyecto Análisis de Riesgos Geológicos en Canarias (ARCANA), Miguel Llorente, y el investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) José Luis Turiel. Han señalado que en el caso de que las cenizas llegaran a nuestro país, la cantidad y la concentración serían “poco o nada significativas”, así que es precipitado levantar las alarmas.

Y es que al parecer, la erupción del Grimsvötn es similar a la del Eyjafjallajökull, pero tiene un menor índice de explosividad volcánica, con lo que su ceniza volcánica es más densa y previsiblemente se desplace menos.

Seguimiento de la evolución
El comisario europeo de Transporte, Siim Kallas, indicó en un comunicado que la situación "evoluciona cada hora", aunque subrayó que la UE está ahora en "una posición mucho mejor" que el pasado año, cuando la llegada de una nube de ceniza procedente de otro volcán islandés paralizó el tráfico aéreo europeo.

Aunque reconoció que esta semana puede ser difícil para los pasajeros y el sector de la aviación en Europa, señaló que existen instrumentos que "permiten una evaluación de riesgo más precisa, para evitar en lo posible el cierre del espacio aéreo europeo, garantizando a la vez la seguridad".

El grupo tiene previsto emitir unas directrices que trasladará hoy a los estados miembros, mientras que Eurocontrol y EASA (la Agencia Europea de Seguridad Aérea) facilitarán información a las autoridades nacionales para ayudarlas a tomar posibles decisiones.

La CE recordó que en el caso de que se produzcan trastornos en el tráfico aéreo, las aerolíneas estarán obligadas a informar a los pasajeros, así como a reprogramar trayectos o reembolsar los gastos de los billetes de los vuelos afectados.

Más sobre

Regístrate para comentar