Cambio de hábitos para ahorrar en energía

Consejos para evitar disgustos en las facturas del gas y la electricidad

Por la OCU

El año 2010 ha sido especialmente duro para el consumidor: a los efectos de la crisis económica se ha sumado un incremento de u 14% y un 18% en las tarifas del gas y de la electricidad. La OCU propone una serie de fórmulas de ahorro para reducir el importe de las facturas.

Bono social: la alternativa más barata
El ahorro que supone el bono social con respecto al resto de tarifas puede superar los 100 euros anuales. Y es que la tarifa que se aplica está congelada desde julio de 2009 y permanecerá así, como mínimo, hasta el 2013.

El bono social se beneficia de forma automática a todos los usuarios que tengan contratados Mens de 3 kW en su vivienda habitual. Pero también a los que se considera más expuestos a los vaivenes de la economía: pueden solicitarlo aquellas familias en las que todos sus miembros están en paro, así como los pensionistas, los jubilados mayores de 60 años con pensión mínima y las familias numerosas.

¿Cómo solicitarlo? Lo ofrecen, siempre en las mismas condiciones, cualquiera de las comercializadoras de último recurso.

Descuentos en tarifas libres con fecha de caducidad
En el caso de que no tenga la posibilidad de beneficiarse del bono social, puede acogerse a tarifas libres (disponibles en la web de la OCU). Ahora bien, las tarifas libres también tienen sus limitaciones: la primera, que los descuentos son temporales y desaparecen pasados los 6 ó 12 meses; la segunda, que incluyen cláusulas de revisión automáticas ligadas a las tarifas oficiales fijadas por el Gobierno o al IPC; la tercera, que sus mejores ofertas suelen limitarse a nuevos clientes; y, la cuarta, que comparadas con la Tarifa de Último Recurso (la TUR), el ahorro es ciertamente escaso.

¿Qué es la TUR? Es una tarifa básica que fija el Ministerio de Industria para garantizar el suministro energético a un precio razonable y evitar así que el precio de las tarifas se dispare. Está restringida a usuarios que tengan contratados una potencia de 10 kW (electricidad) y un consumo de hasta 50.000 kWh/año (gas natural). Y sí,e s cierto que sale un poco más cara que las mejores tarifas libres, pero no depende de ofertas puntuales.

Tarifa con discriminación horaria
Si consigue adaptarse a un consumo eléctrico orientado a la Tarifa de Discriminación Horaria (DH) puede ahorrar fácilmente un 10% adicional en su factura.

La Tarifa con DH establece dos tarifas distintas según la hora del día: de 10 de la noche a 12 de la mañana (horario valle) el precio de la electricidad es un 57% más barato que el normal; y fuera de ese horario, un 20% más caro. El caso es que para que esta fórmula resulte interesante, necesitará trasladar, al menos, un 30% de su consumo eléctrico al horario valle. ¿Cómo? Conectando la lavadora y el horno durante esas horas.

Además, los nuevos contadores digitales permiten reajustar la tarifa casi de forma automática.

Compare el mantenimiento
Las comercializadoras de gas suelen ofrecer una rebaja adicional en muchas de sus tarifas libres si se contrata el mantenimiento. El caso es que esta rebaja suele tener una duración limitada (de entre 6 y 12 meses, igual que la duración de la tarifa con descuento). Y las condiciones ofrecidas también varían mucho de unas a otras: Iberdrola, por ejemplo, no cubre las averías (salvo si se detectan en una revisión), ni la inspección quinquenal obligatoria. Claro que en este caso coincide que ofrece una tarifa un poco más barata que el resto. Aunque, pasada la oferta, el importe no resulta tan interesante como si contratara el mantenimiento directamente con los fabricantes de calderas (siendo un servicio similar): cuesta entre 90 y 100 euros al año.

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