Los trabajadores prefieren tener jefas

Un estudio revela que la motivación más allá del aspecto económico es esencial para la satisfacción en el trabajo, y que los jefes peor valorados son los hombres sin hijos

Siempre se ha hablado de la importancia del papel "rosa" en las empresas. Ahora, la contribución femenina en el mundo laboral suma nuevos puntos al conocerse que los trabajadores españoles prefieren tener jefas a jefes. Y tienen sus motivos.

Los empleados españoles prefieren tener por jefa a una mujer cuando se trata de conciliar vida profesional y vida personal. Esta tendencia se manifiesta sobre todo a partir de los 35 años de edad, y es especialmente significativa a partir de los 50 años. Estos datos se desprenden del Barómetro de Conciliación Edenred-IESE, un estudio elaborado conjuntamente por Edenred y la Escuela de Negocios de IESE sobre una muestra de 1.200 trabajadores españoles pertenecientes a distintos sectores de actividad y con diferentes grados de responsabilidad y edades. El 57% de los encuestados son hombres y el 43% mujeres.

La encuesta también ha analizado otros factores que intervienen en la satisfacción, la motivación y el compromiso de los empleados españoles hacia sus empresas. Entre las principales conclusiones destaca el hecho de que los trabajadores más satisfechos con su puesto de trabajo son aquellos cuya motivación no es únicamente ganar dinero, sino que valoran otros aspectos como el ser útiles a los demás o tener acceso a beneficios sociales en su empresa. Por contra, entre los menos satisfechos se encuentran aquellos empleados a los que no agradan los trabajos rutinarios, así como las personas que trabajan en el sector venta-servicio y operarios.

Satisfacción de los empleados según el sexo del jefe
Por lo que se refiere a la valoración de los jefes, el estudio revela que los empleados valoran peor a sus jefes si son del sexo contrario. Además, es a partir de los 35 años cuando los subordinados son más críticos con sus superiores.

Según el estudio, hasta los 35 años, el nivel de satisfacción con el equilibrio trabajo-familia es muy parecido tanto si el jefe es de sexo masculino (65% de satisfacción) como si es una mujer (68% de satisfacción). Sin embargo, a partir de los 35 años, la satisfacción es mayor si el jefe es una mujer (69%) frente a un hombre (62%). Pero es sobre todo a los 50 años cuando se produce una gran diferencia en el equilibrio entre vida profesional y familiar con un jefe (65%) o con una jefa (81%), en favor de las jefas.

Cabe destacar que precisamente los más satisfechos con la integración trabajo-familia son los hombres cuyo jefe es una mujer (75%), por delante incluso de las mujeres con jefa (72%) y respecto a aquellos hombres cuyo jefe es un hombre (66%).

Si además, tenemos en cuenta la situación familiar del jefe y del empleado, el análisis revela que los jefes con hijos son mejor valorados por sus subordinados con hijos, sobre todo si el jefe es una mujer (23% de empleados muy satisfechos), pero también si es un hombre (12% de empleados muy satisfechos), frente a los jefes masculinos sin hijos (9% de satisfacción).

En general, el estudio concluye que los hombres sin hijos son los jefes peor valorados por sus empleados con y sin hijos (11%), frente a las mujeres-jefas sin hijos (16%). Por su parte, los empleados sin hijos afirman estar más satisfechos con el equilibrio trabajo-familia si la jefa no tiene hijos (17%) que si los tiene (11%) y, en general, cuando el jefe no tiene hijos los empleados sin hijos están más satisfechos con este equilibrio que los empleados con hijos.

En cambio, por lo que se refiere al reconocimiento del desempeño, los hombres se sienten igual de reconocidos si su jefe es un hombre que una mujer, mientras que las empleadas afirman sentirse más reconocidas en su trabajo si su jefe es una mujer (54%) que si es un hombre (43%).

En cuanto a las competencias de los jefes, el estudio los ha valorado en 5 ámbitos: carácter, comunicación, competencia técnica, trabajo en equipo y reconocimiento, y ha detectado que los subordinados tienden a valorar más negativamente a sus jefes cuando son del sexo contrario. Por franjas de edad, los empleados más jóvenes, entre 18 y 24 años, son los menos críticos (9% muy críticos), mientras que los de 35 a 39 años y los de 40 a 49 años son los más críticos con sus jefes (un 17% y un 19% respectivamente).

En general, un 25% de los jefes suspenden en 3 de 5 competencias de liderazgo evaluadas, según sus subordinados masculinos y femeninos en la misma proporción. La competencia mejor valorada de los jefes es la comunicación.

Motivación y satisfacción de los empleados en el trabajo
El estudio revela que las personas que ven su trabajo sólo como un modo de ganar dinero, y no como un modo de aprender o tener un impacto positivo, están mucho menos satisfechas con su trabajo (50% de satisfacción) que los que tienen otras motivaciones añadidas (68% de satisfacción).

Además, las personas que ven su trabajo primordialmente como un modo de ganar dinero tienden a evaluar mucho peor a sus jefes (muy bien en un 10%) que aquellas que ven su trabajo como algo importante independientemente del dinero (muy bien en un 24%).

Por otro lado, la satisfacción con la situación profesional en general es mayor para aquellos cuya preferencia del trabajo es tener un impacto positivo en los demás (84%), seguidos de aquellos cuya preferencia es aprender y tener retos interesantes (67%). Claramente, los menos satisfechos son aquellos cuya preferencia es ganar dinero independientemente del impacto en los demás y del aprendizaje (51%). De forma global, el mayor grado de satisfacción se aprecia en el caso de los empleados que se sienten realizados cuando su trabajo es útil a los demás (84% de satisfacción).

Los ejecutivos, los más satisfechos con su trabajo
Los más satisfechos con su situación profesional son los altos ejecutivos (71%), los ejecutivos-ingenieros (68%) y los mandos intermedios (66%) frente a las personas que trabajan en venta-servicio (56%) y los operarios (55%).

Sin embargo, respecto a su equilibrio trabajo-familia, los altos ejecutivos son los menos satisfechos (57%) junto a los empleados que trabajan en Venta-Servicio (58% de satisfacción). Según el estudio, los profesionales más satisfechos con su equilibrio trabajo -familia son los administrativos (71%).

La motivación, clave para la estabilidad laboral
El Barómetro de conciliación pone de manifiesto que los empleados que ven su trabajo primordialmente como un modo de ganar dinero son los menos satisfechos con su trabajo y les gustaría cambiar de empresa en un 42% de los casos. En cambio, los trabajadores que sienten que su trabajo es útil a los demás (altruistas) son los más motivados y sólo querrían cambiar de empresa en un 10% de los casos.

Por otro lado, el estudio también confirma que los beneficios sociales son uno de los factores que influyen positivamente en la motivación de los empleados y en la recomendación del lugar de trabajo. En este sentido, destaca el hecho de que el 91% de los empleados que tienen acceso al Ticket Guardería recomiendan a su empresa como lugar para trabajar. Actualmente, el beneficio social que más ofrecen las empresas españolas a sus trabajadores es el seguro médico, en un 38% de los casos, seguido de las ayudas al transporte, con un 16%, y del ticket restaurante, con un 15%.

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