Liliane Bettencourt y su hija se reconcilian públicamente

La multimillonaria heredera de L'Oréal acude acompañada por su hija a los desfiles de Alta Costura de París

Las aguas han vuelto a su cauce en casa de las Bettencourt. Después de años de disputas, juicios y acusaciones, Liliane Bettencourt (la mujer más rica de Francia, y heredera del imperio L’Oréal) y su hija Françoise vuelven a estar unidas. Si el escándalo por la fabulosa fortuna familiar llegó incluso a salpicar al Elíseo, la foto de la madre e hija juntas y sonriendo ha dado la vuelta al mundo.

Liliane y Françoise escenificaron públicamente su reconciliación esta semana en París, acudiendo juntas al desfile de Alta Costura del diseñador italiano Giorgio Armani. A las puertas del show, las dos mujeres consiguieron robar por un momento el protagonismo al resto de invitados VIP, entre los que se encontraban Anna Wintour (directora de Vogue USA), la actriz Jodie Foster o la atractiva Olivia Wilde. Agarradas de la mano y muy sonrientes, se dejaron fotografiar pero evitaron realizar declaraciones. Por si el baño  flashes hubiera sido poco, Liliane Bettencourt volvió a mostrar su pasión por la moda acudiendo al desfile de Frank Sobier.

La reunión llegó para la Navidad, aunque todavía no se había visto ninguna imagen de ellas juntas. La reconciliación fue posible cuando Liliane rompió su amistad con el fotógrafo François Marie Banier, al que durante años consideró su confidente y al que agasajó con regalos por valor de mil millones de euros. En septiembre le describió como “exigente” y “posesivo”, y avanzó que necesitaba “respirar”, porque le agobiaba la situación.

Gracias a un acuerdo secreto gestado por sus abogados en diciembre, Madame L’Oréal y su hija enterraron por fin el hacha de guerra. Banier tampoco salió mal parado: canjeó algunos de los regalos con tal de que Françoise retirara la demanda contra él por abusar supuestamente de la debilidad de la octogenaria.

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