La sorprendente historia de Carline White, que se reencuentra con su madre 23 años después de ser secuestrada

La joven desapareció sin dejar rastro de un hospital neoyorkino cuando solo tenía 19 días

2011 ha traído todo un milagro para Carline White, una neoyorkina de 23 años. Carline vino al mundo el 4 de agosto de 1987 en un hospital de la ciudad de los rascacielos. La pequeña tenía tan solo 19 días cuando desapareció, misteriosamente y sin dejar rastro. Su madre, Joy White, tenía 23 años y llevó a su bebé al Hospital de Harlem tres semanas después de dar a luz. La colocaron en una cuna y cuando volvió a por su pequeña, la cuna estaba vacía: habían secuestrado a la niña.

Hace unos días, se produjo el esperado reencuentro entre madre e hija. Pero para ello han tenido que pasar más de dos décadas. La señora White nunca se dio por vencida en la búsqueda de su pequeña y publicó fotos de su bebé, pero no había pista alguna del paradero de su recién nacida.

De pronto, Joy recibió un misterioso paquete de una joven de Atlanta, llamada Nejdra Nance. Incluía fotografías suyas de cuando era una niña, con un parecido demasiado llamativo a las que Joy había distribuido 23 años atrás.

Esta nueva pista reabrió la investigación y un análisis de ADN confirmó sus sospechas: Nejdra era su hija desaparecida. Todavía no se sabe quién fue el responsable del rapto, pero la policía neoyorkina ya está trabajando en el caso. Lo que sí se ha producido ha sido el esperado reencuentro entre madre e hija. Nejdra ha revelado que siempre sintió que no encajaba del todo entre los suyos, y por eso se decidió a investigar por su cuenta.

Una feliz noticia con sorpresa doble, y es que Joy también ha podido conocer a Samai, la hija de cinco años de Nejdra. Por su parte, Nejdra, también ha conocido a su abuela, Elizabeth. Veintitrés años después, las cuatro generaciones de mujeres han podido por fin abrazarse. Seguro que no se vuelven a separar por mucho tiempo.

Más sobre: