La belleza no siempre es un factor positivo a la hora de conseguir un trabajo

Mientras que los hombres más atractivos tienen más posibilidades de éxito, la belleza femenina suele ser un pequeño escollo

Se suele decir que la belleza abre muchas puertas. Pero no siempre. Un estudio realizado por economistas de la Universidad de Ben-Gurion, en Israel, ha llegado a un interesante hallazgo: el atractivo físico suele ser favorable en las entrevistas de trabajo, pero únicamente para los hombres.

Al parecer, la belleza sólo es una carta de presentación segura para ellos, ya que en ocasiones supone un obstáculo para las mujeres. La investigación asegura que una mujer guapa tiene entre un 20 y un 30 por ciento menos de posibilidades de éxito. Los datos los publica la Social Science Research Network, que asegura que la balanza entre guapos y guapas no está equilibrada a la hora de conseguir una entrevista de trabajo.

Siempre según el estudio, un hombre atractivo necesita enviar una media de cinco CVs para conseguir una respuesta positiva, frente a los 11 que han de mandar los menos agraciados. Para las mujeres, al parecer, la belleza no es un aliado, ya que las menos atractivas recibieron en este sondeo (experimental, no real) muchas más ofertas que las más guapas

También existe una diferencia entre las empresas que seleccionan directamente a sus empleados y aquellas que delegan la contratación en agencias de personal externas. Las primeras valoran menos la belleza, y las segundas, más. En estos tiempos de incertidumbre, parece que cualquier detalle es importante a la hora de conseguir un empleo.

El informe también recuerda que aunque la mayoría de licenciados universitarios en la Unión Europea son mujeres (un 58,9 por ciento), la igualdad a la hora de acceder a determinados puestos de trabajo aún es una asignatura pendiente. Las mujeres líderes son tan sólo un 30 por ciento en el ámbito empresarial en Europa.

Además, destaca los principales obstáculos que sufren las mujeres en el desarrollo de su carrera profesional. Ellas estarían más expuestas a la pobreza y al paro, ya que la tasa de desempleo entre mujeres que son madres sigue siendo superior. La distribución igual de las tareas y responsabilidades del hogar es un asunto en el que todavía hay mucho camino por recorrer.

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