El cambio de hora nos hará sentir más tristes

La reducción de horas de luz y el cambio horario del próximo domingo harán que estemos más ariscos, ansiosos y menos atentos. Incluso, con la llegada del invierno casi un tercio de la población tendrá menos relaciones sexuales, según un estudio.

Más ariscos, ansiosos y tristes. Incluso menos románticos. Son los síntomas que siete de cada diez españoles sentirán la semana que viene, cuando tengamos menos luz diurna. No es ninguna epidemia ni nueva enfermedad, es la llamada “tristeza invernal”.

El próximo domingo 31 de octubre se producirá el cambio de hora (a las 3:00 de la mañana el reloj cambiará a las 2:00) que marca la sensación de entrada en el invierno y que asociamos con la reducción de horas de luz. Pero, ¿cómo nos afecta este cambio horario? ¿Realmente tiene efectos negativos en nuestro día a día? Esto es lo que se desprende del estudio sobre la “tristeza invernal”, desarrollado por Turismo de Islas Canarias, el único lugar de nuestro país en el que no sufren esta melancolía cuando llega el invierno. El estudio ha sido realizado a través de encuestas a 1.000 personas de toda España y ha contado con la colaboración y asesoramiento de la Psicóloga Clínica y Sexóloga Miren Larrázabal.

Según los resultados, los días más cortos y las noches más largas afectan directamente a nuestra personalidad. De hecho, según afirma Miren Larrázabal “la reducción de horas de luz puede tener claros efectos negativos en las personas. Si el grado de incidencia de estos efectos es leve podremos superarlo con mayor facilidad pero, si confluyen varios síntomas y en grado alto, entonces incluso podemos llegar hablar de un trastorno afectivo estacional.”

Todos estos síntomas tienen su origen en la intensidad de la luz del día, que influye directamente en nuestros ritmos circadianos (las personas que son sensibles a esta disminución no son capaces de ajustarse a un ritmo estricto de 24 horas), en los niveles de serotonina (que sufren una caída ante la ausencia de luz) y la secreción de melatonina (que es liberada en respuesta a la oscuridad). Por eso, cuando hay menos luz el equilibrio de estos componentes se altera y aparecen los síntomas de la “tristeza invernal”, a la que los europeos conocen como “Winter Blues”.

Para superarla, los expertos aconsejan deporte, ocio, aire libre y luz. Y por supuesto, disfrutar de unos días de vacaciones invernales en destinos cálidos, algo que ya practican más de la mitad de los españoles.

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