Consejos para hacer más fácil la vuelta al cole a los niños... y a sus padres

Una buena alimentación, menos horas de televisión, reciclar los materiales escolares y una vuelta progresiva a los horarios del curso, indispensables para el retorno a la rutina

En una semana en la que millones de niños españoles vuelven a las aulas, los expertos ofrecen consejos para que la vuelta a la rutina sea lo menos traumática posible, tanto para los niños como para los padres. Después de un par de meses de playa, piscina, actividades al aire libre y juegos, los pequeños vuelven a sus responsabilidades y los padres al trabajo, sin necesidad de hacer cábalas para dejar a los niños con los abuelos, en la guardería o en un campamento.

Para que la vuelta al cole sea menos dura, la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles, a través de su asociación homónima (ARHOE), recomienda a los padres que reduzcan el número de horas que sus hijos pasan frente al televisor y vayan "progresivamente" adelantando el despertador. Evitar que trasnochen y facilitarles la adaptación a los horarios que seguirán durante el curso hará que los niños cojan la mochila sin dificultades. El truco, dicen, está en ir poco a poco.

Uno de los temas más espinosos de cara al nuevo curso es el desembolso económico que implican los nuevos libros, materiales, actividades extraescolares y uniformes. La OCU estima el gasto en este capítulo oscilan entre 400 y 600 euros por niño en los colegios públicos o concertados, y rondan los 1.200 euros en los privados. Para evitar sobrepasarse en el presupuesto, hay varios consejos muy útiles: revisar el material reutilizable (estuches, cuadernos, mochilas, etc.) y prever el crecimiento de los niños a la hora de comprar ropa o calzado nuevo.

Para evitar la depresión post vacacional y hacer que el cambio sea lo menos traumático posible, la vuelta debe afrontarse "con tranquilidad" y de la forma "más natural posible", según aconseja la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos (FAPA). Es importante no transmitir nuestro propio nerviosismo a los pequeños y animarles para que el regreso a la rutina les haga ilusión.

Asimismo, la alimentación de los más jóvenes es esencial para que arranquen el nuevo curso con fuerzas. La premisa evidente es que ha de ser una dieta sana, nutritiva y saludable. El desayuno, al ser la comida más importante del día, debería contener lácteos, cereales y fruta, y menos grasas. También es importante dedicarle el tiempo necesario, para evitar que se repitan las estadísticas que apuntan que hoy por hoy muchos jóvenes salen sin desayunar de casa, y la mayoría solo come galletas o bollería.

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