Al volante, todas las precauciones son pocas

La falta de concentración durante la conducción es una de las principales causas de accidentes

Por la OCU
Por estas fechas, muchos españoles terminan y algunos comienzan sus vacaciones: a la playa, al pueblo, a la ciudad… Muchas ganas de desconectar y reponer fuerzas para volver de nuevo a la carga. Una vez más, es imprescindible extremar las precauciones en aquellos viajes que realicemos por carretera sobre todo teniendo en cuenta la gran afluencia de tráfico.
Cuando se ponga al volante, evite todo lo que pueda reducir su atención o distraerle, aunque solo sea durante unos segundos. Recuerde que pondrá en peligro su salud y su vida, así como la de otros, tan solo con desviar la vista de la carretera para manipular la radio o el equipo de música, encender un cigarrillo, mirar un mapa, manejar el navegador GPS o utilizar el teléfono móvil. Algunas de estas acciones están además prohibidas por ley.

Pero aún hay más elementos que pueden alterar su atención durante la conducción: los medicamentos, el alcohol, la fatiga, el calor del verano.

Medicamentos, con consejo médico
En el prospecto, algunos medicamentos advierten de que afectan negativamente a la concentración y a la capacidad de conducir. La lista de fármacos de este tipo no es pequeña. Incluye medicamentos para tratar la ansiedad y el insomnio (ansiolíticos, sedantes e hipnóticos), para ciertos dolores de cabeza (analgésicos y antimigrañosos), para convulsiones epilépticas, para relajar los músculos, para alergias (antihistamínicos), para tratar algunas enfermedades mentales (antipsicóticos, antidepresivos tricíclicos), para la hipertensión arterial, para la diabetes, para combatir infecciones bacterianas (antibióticos del grupo de las quinolonas)… También hay que tener en cuenta que los colirios que alteran la capacidad de la visión y que hay estados de aturdimiento o somnolencia que sobrevienen por tomar varios medicamentos a la vez o por combinarlos con alcohol. Hable con su médico para resolver sus dudas en este sentido y pedirle consejo

El reparador descanso
Si se nota adormecido o cansado lo mejor que puede hacer es descansar. Pare fuera de la calzada y duerma antes de arriesgarse a tener un accidente. Si la somnolencia le sobreviniese a menudo, sin que haya un motivo aparente, consulte con su médico.

Para reducir la fatiga durante la conducción hay unos trucos:
- Empiece el viaje descansado. La mayoría de los adultos necesitamos entre siete horas y media y ocho para funcionar a pleno rendimiento.
- Si puede evitarlo, no haya el trayecto en horas habituales de sueño.
- Tampoco trate de remediar la somnolencia a base de bebidas con cafeína. Cuando su efecto se pasa, el cansancio vuelve a aparecer con más intensidad.
- Haga paradas cada 200 ó 300 kilómetros, o cada dos horas. Acorte ese período si hace mal tiempo o hay tráfico intenso. Salga del coche en esos momentos de descanso. Aproveche para estirarse, dejar que los niños jueguen un rato, ir al baño, beber agua, ventilar el coche…
- Tome comidas ligeras de fácil digestión y abundante líquido (sin alcohol) antes y durante el viaje. Pero coma algo, no conviene salir en ayunas.

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