Cuando concebir sale caro

Una de cada diez españolas ha logrado alguno de sus embarazos gracias a un tratamiento de fertilidad / El coste puede llegar a los 6.000 euros si incluye fecundación in Vitro.

Por la OCU

A menudo, desde que una pareja decide concebir un hijo hasta que lo consigue pasa un tiempo. Las preocupaciones empiezan cuando los plazos se alargan: meses, años. En ocasiones, nunca llega ese momento.

Que el encuentro entre el espermatozoide y el óvulo tarde en producirse no es algo anómalo. Por un lado hay que tener en cuenta que los días fértiles de la mujer no son todos los del año. Por otro lado, hay parejas que lo intentan sin tener en cuenta los factores que merman la fertilidad, como el estrés, el sobrepeso, el consumo de alcohol y tabaco, o la edad.

Es un hecho que las parejas que recurren a técnicas de reproducción asistida cada vez son más. Y no es un proceso fácil. La OCU, a través de una encuesta a 1.069 mujeres españolas, ha comprobado que puede llegar a tener un elevado coste psicológico, económico, físico y laboral.

12 meses intentándolo y no llega la cigüeña
Según los médicos, hay que empezar a pensar que existe algún problema de fertilidad cuando una pareja en edad reproductiva no puede concebir un niño de forma natural después de un año de vida sexual activa sin usar anticonceptivos. Los expertos hablan entonces de esterilidad. El término infertilidad se reserva para cuando la concepción es posible pero la gestación no llega a término con un recién nacido vivo.

Un 7% de los españoles de entre 25 y 44 años declaró haber tardado más de un año en conseguir el deseado embarazo.
La edad de la mujer influye mucho en los plazos. A partir de los 35 años, es más habitual necesitar más de un año para lograrlo.

Un problema compartido
Al preguntar a las mujeres por la causa de sus problemas de fertilidad, la mitad (un 52%) indica que es por anomalías en su aparato reproductor o en el de su pareja. Un 7% de las españolas también alude a factores psicológicos, personales o de su pareja, como causantes de la esterilidad. Un 3% indica que es debida a sus problemas de sobrepeso u obesidad. Sin embargo, cuatro de cada diez admiten que desconocen la causa.

Para investigar cuáles son las razones de la esterilidad, lo habitual es acudir al médico. Un 83% de las encuestadas lo ha hecho, pero solo un 57% fue a la consulta con un compañero. El hombre también debería acudir.

El diagnóstico a veces tarda
En la consulta, el especialista (ginecólogo o urólogo) primero hará preguntas para saber cuál es la situación de partida. Luego vendrán las exploraciones, los tests… El diagnóstico más frecuente en la encuesta fue la falta de ovulación u ovulación irregular (17%) y baja movilidad del esperma (23%).

Tres de cada cuatro tratamientos, en centros privados
En España la demanda supera con creces a la oferta de recursos públicos para abordar los tratamientos de fertilidad. Los tres tratamientos más habituales son la inseminación artificial (con semen de la pareja), la inducción farmacológica de la ovulación y la fecundación in Vitro. Lo más habitual es que se realicen entre uno y dos intentos por tipo d etratamiento y pareja.

Una experiencia dura para muchas mujeres
El proceso es emocionalmente difícil e implica bastante tensión. Y es que muchas estarían dispuestas a hacer lo que fuera por tener ese niño: adoptar (56%) o viajar al extranjero en busca de algún tratamiento de fertilidad (10%). Es habitual sentir poca empatía por parte de los demás, incomprensión y soledad por falta de información.

No obstante, una de cada diez españolas ha logrado tener un hijo mediante algún tratamiento de fertilidad.

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