El blog de las 1.000 cosas geniales se convierte en libro

Un canadiense recopila placeres sencillos como notar la respiración de un bebé dormido, encontrar dinero olvidado en un bolsillo o desfogarse cantando solo en casa

¿Quién no siente una inmensa satisfacción cuando un bebé se le queda dormido encima? Al sentir ese corazón diminuto latiendo, al escuchar su respiración, al ver sus pequeñas manos... Este, como muchos otros, es uno de los grandes placeres de la vida. Cosas sencillas, gratuitas y que muchas veces no valoramos, hasta que reparamos en ellas.

Con esta idea en la cabeza, deprimido por las malas noticias del día a día y en medio de una crisis matrimonial, un canadiense de 30 años llamado Neil Parischa decidió ver el lado positivo de la vida. Y creó un blog, llamado “1.000 cosas geniales”, en el que comenzó a recopilar 1.000 maravillosos momentos cotidianos.

Momentos como sonreír al pensar en buenos amigos que ya no están, encontrar dinero olvidado en un bolsillo, bailar solo en casa (micrófono o cuchara de palo en mano) o la magia de la noche anterior a un gran día, cuando sabes que algo maravilloso va a ocurrir.

Lo que comenzó como una idea sencilla atrae ya a más de 40.000 personas al día para comentar estos simples placeres, dando su opinión sobre cómo cómo disfrutar de la última patata al fondo de una bolsa o sobre el placer de acabar llorando después de reírse muy fuerte. No obstante, la vida de Neil no iba por el mismo camino: su matrimonio se rompió y un buen amigo, desgraciadamente, se suicidó.

No obstante, Neil decidió salir adelante con su mensaje positivo y ha recopilado 200 estos maravillosos placeres en un libro, "The Book of Awesome". La intención ahora es extender su experiencia, en un momento de crisis económica tan delicado para muchas personas: "Convertí el peor año de mi vida en mi mejor año centrándome en lo positivo”, dijo el joven a la agencia Reuters.

"Todos los días intento encontrar algo que sea impresionante, gratuito y universal para compartir, como aplastar las burbujas de un envoltorio de plástico, oler una panadería o la sensación de que se abra una nueva caja en un supermercado", añadió.

Cuando empezó su blog en junio de 2008 pensó que podría tener dificultades para que se le ocurrieran 1.000 momentos sencillos pero impresionantes en la vida, pero ahora va por más de la mitad y las ideas siguen llegando, tanto de él como de los seguidores de su blog.

"La idea de tener un contador de cosas estupendas es casi un cliché, pero yo intentaba definir un nuevo matiz de genial: cosas que sabemos que son geniales pero simplemente no lo decimos en algo o hablamos con otra gente de ello", declaró a Reuters, citando el ejemplo de los satisfactorios últimos segundos de desenredar un nudo difícil.

El mensaje está claro: todo depende de cómo se mire el vaso, y siempre es mejor mirarlo medio lleno.

Más sobre

Regístrate para comentar