Se cumplen 65 años de la liberación del horror de Auschwitz

Fue uno de los campos de concentración más sanguinarios del III Reich

A veces, algunos pasajes de la historia pasan haciendo mucho más ruido que otros. A la vez, estos momentos que a la raza humana nos da vergüenza recordar, los enterramos en los más profundo de nuestro recuerdo en un vano intento de no querer mirar a lo que pasó y de alguna forma se hace un recuerdo más lejano del que realmente fue. Hace tan sólo 65 años que se interrumpió la atrocidad en Auschwitz y parece que ha pasado mucho más. Y en realidad no es así. Fue prácticamente ayer.

El campo de concentración de Auschwitz comenzó su actividad el 20 de mayo de 1940. Utilizando los barracones del ejército polaco, los nazis comenzaron a ampliar el complejo para convertir sus instalaciones en una fábrica de trabajo forzoso para todo tipo de intelectuales polacos y miembros de la resistencia polaca. Bajo el famoso lema ‘Arbeit macht frei’ o ‘El trabajo os hará libres’, el campo amplió su abanico de presos y comenzaron a llegar presos alemanes, homosexuales y por supuesto judíos. Ya en 1942, el campo de Auschwitz contaba con 20.000 presos.

En un principio el campo dedicó sus funciones al trabajo forzoso, enfocado principalmente a las fábricas de armas y metalurgia. Tan sólo descansaban los domingos, día que se empleaba para limpiar los lugares de trabajo. Las condiciones de trabajo eran durísimas, lo que sumado a la falta de higiene y a la desnutrición, situaban una tasa de mortalidad muy alta entre los prisioneros. Aunque los nazis tenían otros planes para los internados en el campo.

Hacia 1941, el ejército nazi comenzó la construcción de un nuevo campo de concentración a tan sólo 3 km de Auschwitz, en lo que denominaron como Auschwitz II o Birkenau. Este complejo se enmarcaba dentro de la operación nazi ‘Endlosung’ o ‘Solución Final’. Estaba rodeado de vallas electrificadas y de alambres con púas. El objetivo principal de este nuevo campo, no era el de trabajar sino el de comenzar a realizar las ejecuciones de todo lo que no fuera con el ideal nazi. La locura y la atrocidad humana estaban a punto de comenzar a escribir la historia.

Gitanos, judíos, polacos, rusos o cualquier persona que no fuera ‘aria’ tenía hueco en este campo del horror. Las instalaciones incluían 4 crematorios con cámaras de gas que podían llegar a albergar 2.500 presos cada una, en cada sesión. El genocidio llevado a su extremo más cruel habitaba ya en Auschwitz. El objetivo de esta instalación era el de exterminar.

Bajo el mando de Rudolph Höss, Auschwitz alcanzó su máximo rendimiento, llegando a aniquilar a más de 1 millón y medio de personas en tan sólo 5 años de funcionamiento.

Entre 1943 y 1945 la actividad en el campo de concentración aumentó hasta niveles nunca antes conocidos. El transporte de los prisioneros se hacía por ferrocarril. Los nazis construyeron una vía de tren que entraba directamente en los crematorios de Auschwitz II y en muchas ocasiones, los prisioneros eran ejecutados según abandonaban el tren.

Cuando no importa la condición humana, da igual que sea un niño, una mujer embarazada, un anciano o hasta una niña enferma, da igual que seas judío, polaco, de la resistencia o pacifista. En Auschwitz ni siquiera se respetaron las normas de la guerra, del trato a los prisioneros, y ya ni que decir tiene, el trato a los niños.

El hombre dejó de ser humano en los campos de concentración nazis, a los que le siguieron los campos de concentración de Stalin, donde también se produjeron enormes atrocidades e injusticias.

¿Qué perdimos para poder realizar cosas así?, ¿Qué justificación tienen las barbaridades que se hicieron en aquellos sitios? ¿Dónde está el honor del ejército alemán? ¿Y su humanidad? ¿ Y su moral?

Posteriormente, cuando Auschwitz fue finalmente liberado en 1945, el mundo pudo conocer realmente el alcance de lo que sucedió en lugares como Auschwitz. Experimentos de los médicos de la muerte, amputaciones y tratamientos con torturas y lo que todo el mundo conoce como las cámaras de gas, fueron algunas de las prácticas que los animales nazis hicieron sobre semejantes suyos. Antes que los rusos liberaran el campo, los nazis intentaron destruir las pruebas de su brutalidad, pero tanto los sobrevivientes como la mayoría de las instalaciones utilizadas quedaron intactas.

Finalmente Rudolf Höss fue capturado, deportado a Polonia y ejecutado en la horca en 1947. En la actualidad, el lugar donde murió este criminal es uno de los puntos que se pueden visitar si queremos conocer el horror desde más cerca. Todos los trabajadores del campo fueron perseguidos y juzgados y los que no murieron pasaron largas temporadas en la cárcel.

Hoy se cumplen 65 años de aquel día en el que Auschwitz demostró al mundo que el ser humano a veces, puede ser el animal más peligroso del globo. Para que una situación así no vuelva a repetirse, debemos mantener viva la memoria de los que sufrieron y vivieron aquel brutal trato por parte de los nazis.

Y aunque estemos en la era de Internet y las cosas del pasado las veamos tan lejanas, son muchas las personas que vieron y aún recuerdan aquel horror con sus propios ojos. No fue hace tanto, pero hizo demasiado daño como para que queramos mirar atrás.


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