Inculcar hábitos de ahorro en los niños, una inversión de futuro

Los hijos también ahorran, y la mejor manera de rentabilizar su hucha es enseñarles a administrar su dinero

Por la OCU
“Sergio, de 10 años, tiene la hucha a rebosar. Las pagas de los domingos, el dinero que le dieron sus abuelos por su cumpleaños, los aguinaldos de las últimas fiestas… Quizás fuera una buena idea ir a un banco a abrir una cuenta de ahorro.”
Por pequeños que sean sus ahorrillos, siempre es bueno acostumbrar a los menores a administrar su dinero, así adquieren buenos hábitos de ahorro y se familiarizan con el mundo de las finanzas. Si además pueden obtener alguna rentabilidad, mejor.

No todas las entidades bancarias cuentan con productos específicos para niños y jóvenes, a pesar de que suponen un tipo de cliente cómodo. Aunque no manejen saldos elevados, tampoco realizan movimientos ni necesitan productos adicionales (tarjetas, seguros, préstamos) y suelen ser clientes bastante estables. Los bancos lo consideran una vía fácil para “enganchar” a sus clientes.

Las entidades bancarias disponen básicamente de dos productos para ellos: cuentas y libretas de ahorro, y seguros y planes de ahorro. Las cuentas y libretas de ahorro están pensadas para los pequeños ahorrillos que se van acumulando a lo largo del tiempo. Su rentabilidad suele ser muy baja, pero, a cambio, no tienen gastos de mantenimiento. Para llamar la atención del joven ahorrador, ofrecen una gran variedad de regalos y promociones con los que sin duda consiguen captar el interés de los menores: relojes, mochilas, cromos, descuentos para espectáculos, etc.

Los consejos útiles en estos casos son los siguientes. Por una parte, si contrata una cuenta o libreta de ahorro específica para el menor, fíjese en los gastos de mantenimiento, comisiones y otras condiciones del contrato que no mermen la ya de por sí baja rentabilidad de este tipo de productos.

Si los ahorros del niño no son elevados, piense bien si le compensa ir moviendo el dinero de un depósito a una cuenta de ahorro para aumentar la rentabilidad. Con los tipos de interés actuales, probablemente no merezca la pena. Si decide gestionar directamente el dinero de su hijo como si fuera suyo, tenga en cuenta el capital que va a invertir, el plazo y el grado de riesgo, así como las repercusiones fiscales.

En caso de que el menor maneje una cantidad de dinero elevada (recibida de una herencia, por ejemplo), debería seguir una estrategia de inversión a largo plazo.

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