Viajes de fin de curso, excursiones culturales y actividades extraescolares, para paliar el fracaso escolar en Francia

La cantidad varía entre 2.000 y 10.000 euros al año por aula

La educación ha cambiado de manera drástica en los últimos veinte años. Los antiguos métodos educativos se han ido transformando año tras año, desde una educación fundada en el respeto al profesor y a la materia, a que el gobierno tenga que pagar dinero a los institutos con fracaso escolar, para reducir así, el gran número de estudiantes que abandona las aulas cada año.

Esta nueva iniciativa del gobierno francés, ha sido probada con éxito en el Reino Unido y consiste en ofrecer dinero, a las aulas que reduzcan su número de alumnos con fracaso escolar.

Los institutos elegidos están situados en barrios complicados de la periferia parisina. Marginados o quizás con menos recursos que la media, los jóvenes estudiantes prefieren abandonar sus estudios y buscarse la vida probando otras vías de ganar dinero, ya sea con la delincuencia, el tráfico de drogas o cualquier tipo de manera rápida de ganar dinero, más propensa en estos barrios que en ningún otro sitio.

El sistema consiste en dotar de 2.000 euros a cada clase de estos institutos al inicio del curso. Durante el año, esta cantidad de dinero puede verse aumentada hasta los 10.000 euros, si durante los trimestres, la asistencia a clase se convierte en algo frecuente. Si al final del año, los alumnos de la clase han asistido de manera asidua al curso completo, el Estado les otorgará otros 1.200 euros extra.

¿Cómo se repartirá el dinero que genere cada aula?
El dinero no se lo reparten los alumnos al final del año ni mucho menos, aunque sí podrán disfrutar de él de manera directa. Desde viajes de fin de curso, excursiones culturales y hasta cualquier otra actividad que pueda fomentar el interés de los alumnos por la educación.

Y es que el problema del fracaso escolar en Francia es bastante preocupante. El pasado curso, alrededor del 8,2 por ciento de los estudiantes franceses abandonó los estudios, es decir, entre 120.000 y 150.000 jóvenes. Además, según el ministerio de educación francés, este número está íntimamente relacionado con el absentismo escolar.

La iniciativa ha comenzado este curso en tres centros educativos, de barrios conflictivos de París y sí funciona bien, se extenderán hasta treinta centros para el próximo curso.

Esta medida está basada en una muy similar que el Reino Unido lleva años empleando, en los barrios más conflictivos de sus ciudades, aunque con matices distintos, ya que en Gran Bretaña, se adjudican pagas semanales dependiendo del número de alumnos que asistan a las clases.

Otras medidas, como la de alertar a los padres con SMS cuando sus hijos hicieran novillos, la supresión de ayudas a las familias con menos recursos o incluso la de regalar entradas de cine, no han servido prácticamente para nada.

Desde los institutos advierten que seguirán avisando a los padres por SMS, aunque quizás, con esta medida, son los alumnos los que se sientan motivados para que al final de año, cuente con hasta 10.000 euros para hacerse un buen viaje cultural por algún país vecino o cualquier otra actividad que podrán organizar con el dinero recaudado. Una medida extraña que puede suponer un antes y un después en los métodos educativos actuales.

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