España aún suspende en materia de educación

Sólo México y Portugal registran peores datos en fracaso escolar

La OCDE, Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, ha publicado esta mañana su informe anual “Panorama de la Educación, Indicadores de la OCDE” con el que pretenden hacer un balance en materia de educación de los principales países desarrollados del globo.

España ha sufrido un cambio bastante radical en materia de educación en los últimos treinta años. Actualmente la educación en nuestro país es obligatoria e incluso tenemos más estudios superiores que la media de la OCDE, aunque también es más elevado el fracaso escolar y la continuidad de los estudios una vez que dejan de ser obligatorios.

El informe revela que en nuestro país, el 51 por ciento de los españoles de entre 25 y 64 años, tiene una titulación superior o pos-obligatoria. Este dato es una novedad, ya que por primera vez en España, el colectivo de personas con estudios superiores supera al que por el contrario, interrumpieron sus estudios cuando la ley lo permitía.

Aunque ese 49 por ciento de gente que no tiene estudios, ha descendido hasta veinte puntos en los últimos treinta años, aún estamos por detrás de la media de la OCDE, donde no tienen estudios superiores el 31 por ciento de la población y más aún del 19 por ciento del que data la Unión Europea.

En este aspecto sólo somos superados por México, donde el 67 por ciento no continúa sus estudios y frente a Portugal, que con un 73 por ciento, encabeza la lista de los países con menos graduados de la OCDE. Un dato curioso del estudio es el resultado que ha obtenido Italia, quien prácticamente registra los mismos datos que España, aunque en su caso, con dos puntos menos, se sitúa en un 47 por ciento de población que no continúa con sus estudios.

Sin embargo, la Unión Europea ha fijado que para el 2010, el 85 por ciento de la población alcance los estudios de secundaria obligatoria.

El informe revela también el número de estudiantes que finalizan los estudios superiores son el 29 por ciento, por encima de la media de la OCDE que está en un 27 por ciento y de la Unión Europea que está en un 24 por ciento.

La mayor proporción respecto a estos datos se da en jóvenes de entre 25 y 35 años, pues un 39 por ciento de los jóvenes con esas edades, ha obtenido un título de educación superior, frente al 34 por ciento de la OCDE y el 31 por ciento de la Unión Europea.

Otro dato muy relevante es que entre 1995 y 2007, la tasa de graduación universitaria pasó del 24 al 32 por ciento así como la graduación en Formación Profesional que pasó del 2 al 14 por ciento.

Por tanto, la esperanza de vida escolar de un alumno de cinco años que empieza el colegio es de 17,2 años, muy similar a las cifras de la OCDE y de la Unión Europea que sitúa ambas en 17,5 años.

Otro dato que ha revelado el informe es la cantidad de gasto público que se invierte en educación. El conjunto de las administraciones españolas invirtió durante el 2006 el 4,3 por ciento del producto interior bruto mientras que la OCDE y la Unión Europea estiman un 5,2 por ciento del PIB para esta materia.

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