El asesino confeso de Laura Alonso declara que la cogió del cuello defendiéndose

Según ha publicado hoy el periódico El Faro de Vigo

Javier Cruz, asesino confeso de la joven Laura Alonso ha declarado en el Juzgado de Violencia de Género de Orense para explicar lo ocurrido la noche de la desaparición de la joven, la madrugada del domingo 23 al lunes 24 de agosto. Según publica el diario El Faro de Vigo, ante la juez, Javier ha confesado que mantuvieron una relación consentida la noche en la que murió, tras la que mantuvieron una fuerte discusión, provocada según el acusado, porque éste había pasado el fin de semana en la playa, con su actual novia.
Siempre según la declaración de la que informa el Faro de Vigo, en un momento de la discusión, Laura comenzó a abofetearle, ante lo cual, Javier, habría agarrado del cuello a Laura hasta que se desvaneció. En un primer momento, Javier Cruz pensó que Laura no estaría muerta si no que simplemente habría perdido el conocimiento, así que comenzó a conducir por los alrededores de Toén hasta que se percató que la joven, en efecto había perdido la vida.

Según el acusado, en ese momento no supo como reaccionar. Comenzó a deshacerse de la ropa de Laura, del bolso y de uno de sus móviles. Posteriormente escondió el cadáver de la joven y se fue a su casa para dormir.

Durante los siguientes días, Javier Cruz actuó con total normalidad. Acudió a su puesto de trabajo en un taller mecánico sin problema e incluso volvió a acudir a la playa el pasado fin de semana, antes de ser arrestado el domingo, por la Guardia Civil.

El juez ha declarado prisión sin fianza hasta que se celebre el juicio por lo que el acusado permanecerá en la prisión de Pereiro de Aguilar hasta dicha fecha. El crimen, que ha conmocionado a la localidad gallega de Toén ha transformado el pueblo en indignación y ganas de justicia. La familia de Laura, es una familia muy querida por los habitantes de Toén y por ello no han cesado las muestras de apoyo en estos momentos tan difíciles.

Javier Cruz defiende que la víctima y él mantenían una relación desde hace dos años. Para poder verse, los dos quedaban cuando dejaban a sus respectivas parejas y lo hacían en la clandestinidad, según el propio acusado.

Más sobre