La diferencia generacional entre hombres y mujeres al frente de los informativos: ellas siempre son más jóvenes

A raíz de las críticas a la BBC por sustituir a las presentadoras maduras por rostros jóvenes, comprobamos que en España las periodistas también son más jóvenes que ellos

Últimamente la BBC ha protagonizado algunas portadas como protagonista de la noticia. La última ha partido precisamente de los espectadores de la cadena británica, que parecen reacios a los cambios de imagen de la pública en los últimos tiempos. La BBC ha recibido cerca de 2.000 quejas de sus televidentes, por sustituir a las presentadoras maduras de los informativos y programas más populares, por rostros mucho más jóvenes.

Ejemplo de ello ha sido Arlene Phillips, de 66 años, jurado de un concurso de danza, sustituída por una joven cantante de 30. También han desaparecido de las pantallas las periodistas Moira Stuart (59 años) y Anna Ford (65), que según recogía la agencia Efe, se sentían discriminadas. Con tanto revuelo, incluso la vicepresidenta del Partido Laborista y Ministra de Igualdad, Harriet Harman, ha velado por ellas en la Cámara de los Comunes. A raíz de estos movimientos, el Reino Unido se plantea si existen prejuicios hacia las presentadoras, ya que nunca se ven mujeres de cabellos canos, pero sí hombres. ¿Por qué en las féminas la madurez parece ser una carga, mientras que para los hombres denota experiencia?

Salvando las distancias, podemos realizar un símil en nuestro país. Existe una notable e importante diferencia generacional entre los periodistas que conducen los informativos de mayor audiencia y las mujeres que los co-presentan. Una distancia tal que llama la atención a primera vista. Y más aún: ninguna presentadora de telediarios es mayor que el presentador.

Sea cual sea su edad, es cierto que las presentadoras de informativos españolas son profesionales, buenas comunicadoras y con sobrada experiencia a la hora de conducir un espacio de noticias en directo frente a millones de espectadores. Pero además, comparten otras dos características, más llamativas entre ellas que entre ellos: son jóvenes y guapas. Tanto es así que la diferencia generacional entre los hombres y las mujeres al frente de un informativo salta a la vista. Si hiciéramos un retrato robot de una mezcla de todas ellas, obtendríamos una mujer joven, en la treintena, con melena morena a la altura del hombro, ojos grandes y expresivos, y de constitución delgada. Y, como en Reino Unido, un rasgo que nunca veríamos en ella: canas.

Para muestra, los principales profesionales del periodismo que lideran audiencias en nuestro país en prime time, o lo que es lo mismo, por las noches. La segunda edición de los telediarios de Antena 3 está protagonizada por el carismático Matías Prats (de 59 años) acompañado por Mónica Carrillo, de 33 años. Prats lleva más de 7.000 ediciones de informativos a sus espaldas y es uno de los periodistas más emblemáticos de nuestro país. Carrillo es su pareja desde septiembre de 2008. Un dúo sólido que ha conseguido ser líder de audiencias en numerosas ocasiones

En la primera edición de las noticias, aunque la diferencia de edad no es tan pronunciada, también ella es más joven que él: Pilar Galán, de 32 años, dirige el noticiario junto con Roberto Arce, de 44. El fin de semana encontramos una de las pocas excepciones de igualdad generacional: Ramón Pradera, de 37 años, tan solo es uno mayor que su compañera, Lourdes Maldonado.

Pasamos a TeleCinco y ocurre lo mismo. Por las noches tan solo hay un presentador: Pedro Piqueras, toda una figura del periodismo, un profesional maduro y con el pelo cano de 54 años. No obstante, en la edición de las 15.00, tenemos un nuevo ejemplo: Hilario Pino, de 47 años, comparte plató con Marta Fernández, de 36. Él, un excelente comunicador entrando en la madurez y ella, una joven y guapa presentadora con mucho trabajo a sus espaldas. El mismo esquema que se repite el fin de semana en la pareja Pepe Ribagorda (de 48 años) y Carme Chaparro (36 años).

Por otra parte, en La Sexta las mujeres están al frente de los informativos. El más visto es el de los domingos por la noche, presentado por Cristina Saavedra, de 34 años. Esta gallega lleva al frente de esta edición desde septiembre de 2006. Pero el resto de presentadoras también se incluyen en el cánon de triunfadoras, jóvenes y guapas. Mamen Mendizábal (33 años), Helena Resano (35 años), Cristina Villanueva (33 años) en los deportes 1ª edición.

En Cuatro encontramos otro de los ejemplos más llamativos de esta diferencia generacional. El informativo más visto, el de las 20.55 horas, está liderado por Iñaki Gabilondo, de 67 años, uno de los periodistas más emblemáticos de nuestro país y con más de 40 años a sus espaldas como periodista. Junto a él, Silvia Intxaurrondo, de 30 años, una excelente profesional y rostro joven de las noticias de la cadena. En la primera edición, Javier Ruiz y Mónica Sanz (38 años), y en la de fin de semana Miguel Ángel Oliver (46 años) y Marta Reyero (44 años), no acusan tanta diferencia.

En La 1, los rostros de las noticias corresponden a periodistas con toda una vida en la cadena, como es el caso de Ana Blanco (48 años), y a partir de septiembre Pepa Bueno (45 años), que sustituirá a Lorenzo Milá (49 años) que después de cinco años en el plató de la pública, pasará a la corresponsalía de Washington. El fin de semana encontramos otro nuevo ejemplo de diferencia de edad: David Cantero (48 años) se sienta en la mesa junto con María Casado (31 años).

Es obvio que en ningún caso la profesionalidad y la juventud o belleza están reñidas, pero esta característica común, tan llamativa entre las mujeres, no la encontramos tan evidente entre los hombres del telediario. Así, quedan en el aire varias preguntas: ¿Qué diferencias hay entre la imagen que ha de proyectar una comunicadora de la de un comunicador? ¿Por qué entre las mujeres la juventud parece ser un valor, y entre los hombres lo es la madurez? ¿Es más importante la juventud y belleza en una mujer que en un hombre, a la hora de conducir un programa de televisión, o es mera coincidencia? Lo que sí está claro es el mínimo común denominador de todos ellos: el talento.

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