Hannah Clark o el 'milagro' del doble corazón: una historia de superación y ciencia

La adolescente ha vivido durante diez años con dos corazones, el suyo natural y otro trasplantado

Hannah Clark, de 16 años, aparece hoy en muchos medios británicos. Tan solo es una adolescente pero con su fortaleza, su valentía y su insólita historia ha conseguido cautivar a todo su país. Hannah nació con una enfermedad en el corazón y ahora, 14 años después, posa sonriente para los medios junto con sus padres, totalmente recuperada.

Sin embargo, el camino no ha sido en absoluto fácil. Su historia se ha convertido en uno de esos casos “milagro” de la medicina. Hannah ha vivido durante 10 años con dos corazones. A los dos años recibió un trasplante de corazón, ya que el suyo era dos veces mayor de lo que debería y no funcionaba con normalidad. Durante la intervención los médicos no extrajeron el original, sino que decidieron que lo mejor para la niña sería mantener los dos órganos, la única opción para que la niña sobreviviera.

Diez años después, en 2006, Hannah pasó por su última operación, en la que le extirparon el órgano trasplantado. Hoy su corazón original está fuerte y sano: "Gracias a esta operación llevo una vida normal como mis amigos", ha afirmado Hannah a la revista médica The Lancet.

No obstante, en ese tiempo, Hannah tuvo que sortear muchos otros obstáculos. A los ocho años, sufrió varios episodios del síndrome lifoproliferativo asociado al virus Epstein-Barr (EBV PTLD), o lo que es lo mismo, un rechazo al órgano que desemboca en un cáncer. La quimioterapia fue un éxito y Hannah se restableció. Años después, Hannah volvió a enfermar: su cuerpo rechazaba el nuevo órgano, y tuvo que retomar su tratamiento. Un año después, los médicos decidieron extirparle el corazón donado, una operación pionera que resultó un nuevo triunfo y tras la cual, el corazón de Hannah, tras 14 años parado, volvió a latir. Y ella se encuentra en perfecto estado de salud.

La enfermedad de Hannah, la cardiomiopatía, afecta aproximadamente a 1,3 niños de cada 100.000, y sus síntomas suelen aparecer el primer año de vida. El cirujano que operó a la niña la primera vez, Magdi Yacoub, está “feliz” con el resultado de esta nueva intervención: "La idea de que su corazón se haya recuperado es excelente". En delcaraciones a a la BBC, el cardiólogo se ha mostrado entusiasta por la superviviencia de Hannah: "Había una posibilidad remota de que su corazón volviera a funcionar, así que se intentó y ha funcionado. Es realmente maravilloso". Y añadió: "Ahora es una niña feliz con su propio corazón, que funciona con normalidad. Todas las complicaciones se han eliminado. La historia ha tenido un final feliz". Una proeza que ha devuelto la salud a una joven llena de posibilidades por delante.

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