Consejería, Ministerio y opinión pública, ‘sobrecogidos’ por el terrible error del Gregorio Marañón

Mohamed, su padre, quiere enterrarlo antes de estudiar acciones legales

“Ha sido un terrorífico error. No hay excusa. El Hospital Gregorio Marañón asume toda la responsabilidad humana, profesional y patrimonial”. Así comenzó ayer por la tarde la comparecencia del gerente del hospital madrileño, Antonio Barba, donde falleció a primera hora de ayer Rayan, el bebé que tuvo que nacer por cesárea cuando su madre, Dalilah, entró en coma antes de fallecer, víctima de la Gripe A, hace tan sólo quince días en el mismo hospital.

La razón de la muerte del pequeño no fue otra que una negligencia médica, un error que se puedo haber evitado. Rayan falleció porque se le administró la alimentación por vía intravenosa en vez de por vía nasogástrica y tan sólo bastaron una hora y diez minutos, para saber que se había cometido un error fatal. Concretamente se la administró el alimento a las 21:00 horas del domingo y a las 22:10 se empezó a corregir el error tratando de vaciar las venas de alimento limpiando su sangre. Ya era tarde.

Mohamed, el padre de Rayan y marido de Dalilah, ha perdido a su familia en quince días. Acababa de volver de Marruecos de enterrar a Dalilah. Todas sus esperanzas y ganas de seguir adelante estaban centradas en su hijo Rayan, el niño que vivió el día que su mujer murió. El nacimiento de Rayan se produjo con su madre en coma y fue todo un éxito para el hospital, aunque la familia de la joven marroquí no entiende como pudieron perder a su hija. Al parecer, Dalilah acudió hasta en tres ocasiones al hospital, con malestar y fiebre hasta que le diagnosticaron la Gripe A. Una vez ingresada, su situación no hizo más que empeorar y finalmente murió tras entrar en un fuerte coma, producido por una neumonía. El marido de Dalilah dijo entonces que comenzaría acciones legales contra el Gregorio Marañón por lo que a su juicio representaba un claro caso de negligencia médica. Ahora en cambio, ya sólo quiere enterrar a su hijo, aunque aún no sabe cuando podrá llevarse su cuerpo a Marruecos para enterrarlo junto a su mujer Dalilah.

Quince días han bastado para arrebatarle todo a un hombre, a Mohamed, que vino a España en busca de una vida mejor y que con tan sólo 21 años de edad, sabe muy bien lo que es tenerlo todo y perderlo.

El Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Juan José Güemes, fue quien informó personalmente a la familia y a Mohamed de la trágica noticia, mientras que demás representantes políticos como Trinidad Jiménez, Ministra de Sanidad o Esperanza Aguirre, Presidenta de la Comunidad de Madrid, han hecho lo propio con los familiares y les han visitado en su casa de Madrid. Han anunciado que llegarán hasta el fondo del asunto para saber todos los detalles posibles sobre la trágica pérdida.

Antonio Barba, gerente del Hospital Gregorio Marañón, ha reconocido que ha sido uno de los peores momentos profesionales que ha vivido y que tanto el personal del hospital como de la Consejería de Sanidad, están sobrecogidos por la crudeza de la noticia.

Se ha abierto una investigación para esclarecer porque se cometió un error tan grave. Al parecer, la enfermera que administró la leche por vía intravenosa, tenía una dilatada experiencia aunque nunca en el campo de los neonatales. Además, los alimentos tienen un etiquetado muy claro que incluso explica la manera de administrarlo, lo que hace aún más inexplicable que cometiera dicho error.

Un suceso que ha conmocionado a la opinión pública y del que conoceremos todas las evoluciones que vayan apareciendo.

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