Ciudadanos anónimos se convierten en esculturas en Trafalgar Square

El británico Anthony Gormley gana con esta iniciativa la exposición en la famosa plaza londinense

En el centro de Trafalgar Square, una de las plazas más emblemáticas de Londres, se quedó hace algunos años uno de los pedestales vacíos al romperse la escultura de bronce que sobre él pesaba desde hace décadas. Desde entonces, hace algo más de diez años, ese mismo plinto, ha sido utilizado por diferentes escultores y artistas para que colocasen sobre él alguna de sus obras recientes.

El concurso de este año lo ganó el escultor británico Anthony Gormley gracias a su idea de poner en escena esculturas no tradicionales e invitando a la gente que hicieran de esculturas vivientes por turnos de una hora de duración durante los meses de julio, agosto y septiembre.

Ayer se inauguró el proyecto en Trafalgar Square ante la atenta mirada de cientos de ciudadanos que circulaban por ese punto, uno de los más emblemáticos de Londres. Recordad que Trafalgar Square es famosa por las esculturas de los leones de bronce que flanquean los lados de la plaza, unos leones hechos por cierto, con el bronce de los cañones de nuestra famosa “Armada Invencible” que sí fue vencida por Inglaterra y construyeron esa plaza para recordárnoslo.

Durante el discurso de Gormley y cuando iba a comenzar la primera escultura viviente, protagonizada por Rachel Wardell, una ama de casa británica, un manifestante se subió al pedestal escalando por las redes de seguridad que el artista colocó a los lados del plinto. Un espectáculo que no restó ninguna importancia al hecho que pretendían exponer y que no tuvo ninguna consecuencia trascendente.

Alrededor de 2.400 personas, subirán al pedestal en turnos de una hora por persona. Durante esa hora, las esculturas vivas podrán hacer cualquier cosa, gesto, canto o protesta siempre y cuando, no sea algo prohibido por la ley.

Entre los 2.400 elegidos al azar, habrá todo tipo de excentricidades, puesta en escena y demás espectáculo que garantizarán el entretenimiento en la famosa plaza londinense. Entre ellos, Mark Jordan, un artista de 49 años que se colocará en una bañera llena de sangre real, que será aportada por sus familiares y amigos para el espectáculo.

Una mujer hará calceta, un contable leerá la Biblia y hasta habrá alguno disfrazado de osos panda. Una iniciativa distinta y original que seguro atraerá a más de un curiosos al famoso plinto de Trafalgar Sqaure.

El Reino Unido siempre ha tenido una visión muy particular sobre la protesta en sí. Quizás esta expresión que el artista quiere reflejar, esté basada en la ley británica de poder protestar sobre lo que quieras siempre y cuando no esté pisando suelo inglés. Famosos son los rincones de Hyde Park Corner y frente a Westminister donde muchos manifestantes se suben a una caja para poder insultar y maldecir todo lo que se les pasa por la cabeza bajo la atenta mirada en más de una ocasión de la policía, que nada puede hacer mientras no pisen suelo inglés.

Y es que al final, hay gente para todo.

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