Giro inesperado en el caso Marta del Castillo: el 'Cuco' acusado de asesinato

El cuerpo de la joven sigue aún sin aparecer

El juzgado de menores de Sevilla ha imputado formalmente al menor de edad conocido como el Cuco por los delitos de violación y asesinato de la joven sevillana Marta del Castillo.

Según la nueva versión de los hechos, la joven sevillana murió de una forma desagradable, injusta y cruel que esperemos que hagan pagar a estos individuos que han tenido engañada a la opinión pública, a la justicia y hasta a la propia policía durante más de seis meses.

El juzgado ha puesto de manifiesto que la noche del 24 de enero, el menor de edad conocido como el Cuco acudió al domicilio de Miguel Carcaño, en la calle León XIII de la capital hispalense, hacía las 20.30 de la tarde. En la vivienda y tras ingerir algún tipo de sustancia, como bebidas alcohólicas, Miguel Carcaño intentó besar a Marta, a lo que ésta se negó. En ese momento, Miguel y el Cuco comenzaron a pegar a Marta y la arrastraron hasta el dormitorio de Miguel en el mismo domicilio. Tras tumbarla en la cama y desnudarla, le introdujeron un calcetín en la boca para que no pudiera gritar. Entonces Miguel comenzó a violarla mientras el Cuco la inmovilizaba. Después se cambiaron los papeles y mientras Miguel la inmovilizaba, el Cuco la violó mientras Marta se resistía como pudo.

Cuando terminaron el macabro suceso, Miguel y el Cuco tumbaron a Marta en el suelo donde el menor de edad acabó con su vida estrangulándola con el cable de un ordenador, según el auto del juez Molina.

Tras comprobar con un tensiómetro que Marta había fallecido, los dos imputados se marcharon de la casa y volvieron al cabo de unas horas junto con otros individuos para llevarse y deshacerse del cuerpo de la joven.

Ahora sólo queda saber el paradero del cuerpo de Marta aunque tras las distintas versiones que los acusados fueron dando, esto será más complicado de lo que parece.

La primera declaración del principal sospechoso, Miguel Carcaño, fue que asesinó a Marta del Castillo, en su casa de León XIII y que posteriormente, ayudado por su amigo menor de edad el Cuco y por Samuel Benítez, arrojaron el cadáver de la joven sevillana por el puente de Camas al río Guadalquivir. Esta declaración hizo que el cuerpo de policía desplegara un dispositivo sin precedentes para localizar a Marta en aguas del Guadalquivir. Estuvieron cerca de dos meses rastreando palmo a palmo el río, desde el puente de Camas hasta la desembocadura del río en las marismas de Huelva.

Cuando ya llevaban más de 40 días de búsqueda por el cauce del Guadalquivir, Miguel Carcaño cambió su declaración en un intento de exculparse a sí mismo como autor del asesinato. En esta segunda declaración ante el juez instructor de Sevilla, el juez Molina, Carcaño dijo que en ningún momento arrojaron a Marta al río y que en realidad, Marta falleció a manos del menor de edad apodado como el Cuco y que en un momento determinado de la noche, trasladaron en una silla de ruedas a Marta hasta los contenedores de basura que estaban en la misma esquina de la casa de León XIII, propiedad del acusado Miguel Carcaño y donde no cabe duda que Marta fue asesinada la misma noche de su desaparición.

Esta segunda versión de los hechos hizo que la policía dejara de buscar a Marta en el río Guadalquivir y centrara todos sus esfuerzos y objetivo en localizar a Marta en el vertedero municipal de Alcalá de Guadaira, donde va a parar prácticamente el total de las basuras de la ciudad hispalense. La búsqueda se centró entonces en la planta de basuras, donde ayudados por la fecha de los periódicos que aparecían pudieron determinar una “zona sensible”, donde deberían estar los restos de Marta por la fecha en la que recogieron las basuras de aquella trágica noche.

Una vez más, parecía ser una treta de los acusados. A pesar de todo, Marta nunca apareció y la policía no ha podido determinar aún el paradero de la joven. Esta situación, hace pensar que Miguel Carcaño y sus dos amigos, tienen elaborado un plan que pudieron gestar durante los primeros días de la desaparición de Marta, cuando Miguel, Samuel y el Cuco disimulaban junto a la familia de Marta por su situación y ayudaban en las labores de búsqueda de la joven cuando ya habían cometido un crimen que aún no se ha podido resolver.

Después de la cobertura mediática que tuvo el caso y con los resultados de la investigación todavía en el aire, son muchas las preguntas que la opinión pública tiene al respecto del caso.

¿Acaso no hay fondos suficientes para continuar con la investigación? ¿Cómo puede un chico de 19 años engañar a la policía durante tanto tiempo y que aún a estas fechas no hayan podido descubrir la verdad de lo sucedido?, ¿es un problema de fondos económicos?.

Esperemos que pronto quede solucionado el caso y se pueda dictaminar una sentencia firme y justa contra los asesinos de esta joven andaluza de 19 años que murió asesinada por dos individuos. La gente no se ha olvidado del caso y la opinión pública quiere respuestas después de la difusión que tuvo la investigación. Mientras, la familia sigue guardando un silencio ejemplar mientras espera que haya avances. Una espera eterna hasta el momento que no ha podido aclarar los motivos por los que Marta, ya no está entre nosotros.

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