El 'reality show' de los Gosselin, padres de mellizas y sextillizos, termina en divorcio

El programa batió todos sus récords de audiencia al dar a conocer la noticia

Las historias de familias "múltiples" triunfan en Estados Unidos. El último son los Gosselin, una pareja idílica, con dos mellizas de ocho años y sextillizas de cinco, que se han colado en millones de hogares estadounidenses a través de un programa de televisión. Pero estas historias no siempre tienen final feliz. Jon y Kate Gosselin, una de las parejas más mediáticas de los últimos tiempos, se divorcian. Y lo hacen prácticamente en directo.

Ayer por la noche lo dieron a conocer a través de su "reality show", John&Kate Plus Eight, y la noticia batió todos los récords de audiencia del programa: 9,2 millones de estadounidenses siguieron en vivo la triste noticia. “Personalmente, no me gusta la idea, pero sé que es necesario porque mi objetivo es la paz para los niños” dijo Kate, la madre. “No es bueno para nosotros estar discutiendo enfrente de los niños”, añadió John, el padre.

Así daban por finalizados 10 años de matrimonio, pero no el programa que les ha dado la fama. “El show debe continuar” dijo Kate “Esto no es un capítulo más del programa, sino que habría ocurrido tanto si el mundo nos estuviera viendo como si no”, añadió. Según ha anunciado el canal por cable TLC que emite el programa, ahora el reality realizará un paréntesis hasta el próximo 3 de agosto, para permitir a la familia “reagruparse”. Los papeles del divorcio ya se están tramitando en Pensilvania.

Hace ocho años, John y Kate fueron padres de mellizas (Mady y Cora), y tres años después trajeron al mundo a sus sextillizos, tres niños y tres niñas (Collin, Leah, Joel, Hannah, Aaden y Alexis), y consiguieron fama mundial en 2006 cuando consiguieron un "reality show" sobre su gran familia. Las cámaras darán cierto respiro a la familia, que atraviesa momentos complicados. El padre de los seis niños comentó que las emociones están a flor de piel para ambos y que espera que resuelvan las cosas amistosamente.

Según ha contado John, él jugaba un papel “muy pasivo” en su matrimonio. “Simplemente permitía que llevara la voz cantante e hiciera lo que quisiera. Ahora he puesto fin a esto y me siento orgulloso de mí mismo”, comenta. En lo que la todavía pareja sí coincide es en que el programa de ayer fue beneficioso, tanto para ellos como para sus hijos, y aseguraron que los niños continuarán viviendo en la casa familiar en Wernersville (Pensilvania) y que su separación no supondrá ningún problema en la grabación de los futuros capítulos: “Nos entrevistarán por separado, filmaremos cosas diferentes”.

El todavía matrimonio ha acordado que cuando Kate esté con los niños, John se dedicará a otros asuntos, y cuando sea John quien pase tiempo con los pequeños, Kate también saldrá de la casa.

La noticia ha acaparado las portadas de las revistas del corazón en el país, y muchos estadounidenses se cuestionan si el hecho de aparecer en un programa de telerrealidad ha sido la causa del divorcio. Sea como fuere, muchos medios hacen memoria de los matrimonios que hicieron aguas tras protagonizar su propio show televisivo.

Esto mismo les ocurrió a la cantante de country Jessica Simpson y a Nick Lachey, que tuvieron su programa recién casados, Newlyweds, pero que también se divorciaron al tiempo. Lo mismo les ocurrió a la actriz Carmen Electra y a Dave Navarro (Til Death Do Us Part), y la ruptura más conocida de todas, la de Britney Spears y Kevin Federline que tras su programa Chaotic, finalizaron su matrimonio.

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