Los perfiles de la crisis: dime cómo te enfrentas a ella y te diré quién eres

La manera con la que los consumidores se enfrentan a la crisis revela cinco tipos de personalidades: analistas, líderes, optimistas, miedosos, luchadores o colaboradores

La crisis, además de ser una adversidad económica, es un estado de ánimo. No todos nos enfrentamos igual a ella y no todos respondemos de la misma forma a las desavenencias que nos genera. Hoy por hoy, siete de cada diez españoles intentan “ahorrar a toda costa”. De entre ellos, cuatro lo hacen por prevenir el futuro, y los otros tres, porque su situación familiar les obliga a reducir sus gastos.

Por otra parte, un 10 por ciento de los consumidores españoles, asegura haber ahorrado porque ahora todo está más barato, frente a un 19 por ciento, que no ha conseguido ahorrar nada en la compra del último mes.

Al menos, así lo asegura un estudio elaborado por TNS Consumer, que ha catalogado las seis respuestas de los españoles ante la crisis. Nuestras reacciones no dependen exclusivamente de cuál sea nuestra situación económica personal sino también de nuestros sentimientos. Según todos estos factores, existen seis tipos de “españoles ante la crisis”, cada uno con un perfil: el analista, el optimista, el luchador, el miedoso y el colaborador.

El analista: el 44,7 por ciento
Casi la mitad de los consumidores planifica sus compras a largo plazo, y valora la calidad y la garantía de lo que compra. Su máxima es: “Me preocupa la crisis y necesito información para tomar decisiones inteligentes sobre mi gasto”. Es decir, son personas que buscan garantías para optimizar sus gastos. Según el estudio, son “vulnerables” y buscan “seguridad” en sus decisiones. El perfil típico del “analista” es de parejas con hijos mayores, y con ingresos de entre 1.000 y 2.000 euros.

El líder: el 16,4 por ciento
El líder no está dispuesto a cambiar su forma de vida ni sus hábitos por la crisis. Son aquellos que piensan: “Esta crisis es una prueba, pero soy fuerte y la superaré”. Basan su firmeza probablemente en su experiencia, ya que el análisis los decribe como mayores de 55 años y de nivel económico alto. Así, cuando van a hacer la compra, siguen apostando por las grandes marcas y por la calidad, compran aquellas que no asocian a la crisis y justifican su precio por un valor añadido.

El optimista: el 15,1 por ciento
Son aquellos que se resisten a estar viviendo una crisis. Los optimistas tienen unos ingresos superiores a los 2.500 euros mensuales, viven en la ciudad y para ellos lo que importa es el día a día. Es más, el tema de la crisis, incluso, les aburre. No les interesa ahorrar, tan solo si es “divertido” u “optimista”, y para ellos ya es más que suficiente prescindir de compras impulsivas o vigilar un poco el uso de la tarjeta: “La crisis me aburre y quiero vivir día a día”.

El miedoso: el 10,7 por ciento
Pero no todos los españoles son tan positivos o analíticos con la crisis. Uno de cada diez está realmente preocupado por el asunto, que le genera incertidumbre y ansiedad. Son aquellas personas que creen que “tengo que prepararme para lo peor y habrtá que hacer sacrificios”. Viven gerneralmente en pueblos y son mayores de 55 años, compran en grandes almacenes y su prioridad ante cualquier compra es el precio: utilizan siempre que pueden cupones de descuento, vales y promociones.

El luchador: el 8,5 por ciento
“La crisis pronto pasará y es el momento de aprovechar todas las oportunidades que ofrece”. Y es que incluso en épocas de crisis, hay valientes que entienden estos períodos como oportunidades. Son jóvenes, tienen entre 25 y 34 años, y rechazan la idea de verse como víctimas de esta coyuntura. Buscan el ahorro significativo y hasta están dispuestos a pedir un crédito para seguir inviertiendo. De hecho, consideran este momento el ideal para hacer grande compras.

El colaborador: el 4,6 por ciento
Esta figra es la más solidaria y generosa. Cumple aquello que muchas veces se supone renacer en coyunturas difíciles: las acciones altruistas. “Esta crisis nos afectará a todos, pero poniendo todos de nuestra parte podremos superarla”, dicen. Están implicados socialmente y tienen un gran sentido de responsabilidad colaectiva, entienden la crisis como un mal de todos, no solo individual, y creen que juntos saldremos de la situación. Los “colaboradores” son generalmente personas de nivel socioeconómico bajo y medio bajo, comprometidos y renuncian a comprar para sí mismos pero no para los demás.

En conlusión, la crisis económica no afecta a todos los consumidores españoles de la misma manera. El director general de TNS Consumer, Albert Ramírez, explica que “la reacción personal del consumidor no es uniforme y no depende únicamente de la situación personal o colectiva en la que se encuentre, sino también de cómo la vive desde los sentimientos”.

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